La diferencia entre comer y alimentarse

Publicado el 2009/10/23 por WEB



Dirección de Salud del Azuay realizó feria de la alimentación.

La rutina de los jueves fue diferente para Margarita Cárdenas y Cristina Ordóñez. Su viaje hacia la iglesia de Santo Domingo, se vio impedido por una celebración en tributo a la alimentación, fiesta a la que fueron invitadas justo en el momento en el que ingresaron a la plaza.

El lugar se convirtió en el espacio para la difusión y educación sobre de una alimentación adecuada. Personal de las áreas de salud de la provincia instalaron carpas y entregaron hojas volantes con la finalidad de informar a la ciudadanía sobre la importancia de consumir alimentos que aporten a su salud y desarrollo, tanto en cantidad, como en calidad.

“Una mala nutrición puede llevar a que en el futuro tengamos graves problemas. De ahí la importancia de saber cómo hacerlo. Diferencias entre alimentarse y comer es uno de los primeros pasos que debemos tomar en cuenta”, dijo Ruth Quichimbo, estudiante de la Universidad de Cuenca, quien dijo la difusión y la prevención es la mejor forma de contribuir a una buena salud.

A ella se sumaron promotoras de las diferentes áreas de salud, así como personal del programa de agricultura urbana de la Municipalidad de Cuenca y del INIAP, quienes hablaron sobre la producción de alimentos limpios y del cuidado del medio ambiente para una adecuada promoción.

La jornada se cumplió como parte de la celebración del Día Mundial de la Alimentación.

Realidades

Esto ocurre ante situaciones que no pueden ocultarse. El hambre y la desnutrición están afectando el capital humano a través de su efecto negativo, irreversible e intergeneracional sobre el desarrollo físico y cognitivo. Incrementan la pobreza, limitan la productividad y el desarrollo de los países.

La crisis global está afectando a los grupos que viven en situación de mayor vulnerabilidad: las niñas y niños pequeños, las embarazadas, madres lactantes, personas viviendo con VIH, los pueblos indígenas y poblaciones afro descendientes.

En América Latina y el Caribe el número de personas que padecen hambre esta en el orden de los 53 millones, de los cuales 9 millones niñas y niños menores de 5 años de edad padecen de desnutrición crónica.

La anemia es el problema nutricional más disperso en la región, afectando a 22 millones de niños y niñas en edad preescolar, 33 millones de mujeres en edad reproductiva y a 3.6 mujeres en periodo de lactancia. Ante esto, acciones como la cumplida buscan una respuesta de respaldo por parte de la ciudadanía. (MLS)


  • victor vele

    Las empresas multinacionales que producen medicinas y alimentos chatarras bombardean con propagandas auditivas y visuales desvalorizando el valor nutricional de los productos naturales.La mala educacion y la ignorancia de alimentarse nos hace vulnerables a las enfermedades