Desde la semana anterior las vías que conducen desde Cuenca a Guayaquil, sea por Molleturo o Cañar, han sido interrumpidas como consecuencia de torrenciales aguaceros.
Los conductores se sienten afectados, pues las precipitaciones agravan aún más la deteriorada carretera.
Max Aguirre, conductor de la empresa de Transportes San Luis, quien viajó a Guayaquil desde el último viernes atravesando la provincia del Cañar, relató que la vía está en pésimo estado, especialmente en Cochancay y Jabín, y solicitó atención urgente a las autoridades.
“La circulación en estos días demoró más de una hora entre Guayaquil y Cuenca; hoy (ayer) hice 5 horas 40 minutos, cuando lo normal es 4 horas y media; lo peor es que no tenemos otra alternativa”, expresó.
Washington Sarmiento, controlador del bus número ocho de la cooperativa de Transporte Cañar, acotó que la vía, por ser solamente lastrada presenta mayores dificultades al pasar por comunidades como Charcay y Lullán
“Nos paramos cerca de diez minutos por turno, tiempo que para nosotros y los usuarios es bastante; pero hasta el momento no hemos tenido problemas de deslizamientos”, dijo.
Otro factor importante y del que carece esta vía es de una adecuada señalización, fue la reflexión de José Ortiz, conductor de la mencionada unidad.
En una de las ventanillas, preguntando por el estado de las vías que conducen a Guayaquil, Carlos Hoyos,
dijo que quería conocer la realidad para luego informar a sus familiares que vendrán a Cuenca el próximo viernes por las fiestas de carnaval.
La respuesta que obtuvo de Cristian Díaz, vendedor de boletos de la empresa Alianza fue que ambos vías (por el Cañar y El Cajas) están habilitadas, pero que el tiempo de recorrido es mayor.
Díaz señaló que las lluvias se tornaron más intensas el último fin de semana y que se sintió con intensidad en la comunidad de Jabín y la parroquia Molleturo donde se conoció que hubo inundaciones.
A pesar de aquello, todos los turnos se cumplieron ayer, pero con un retraso de 30 minutos aproximadamente, pues, según Díaz, ese es el tiempo promedio que demoran en limpiar la zona afectada.
Por el Cajas no hay mayor inconveniente dado que vía es habilitada tan pronto como se conocen que hay derrumbes.
Un aspecto negativo que considera Carlos Díaz, es que de bloquearse por completo las dos que llevan a Guayaquil, no habría una mejor alternativa. “En un caso extremo, para llegar a Guayaquil se podría dar la vuelta por Riobamba y bajar hasta Babahoyo, lo malo es que por esta ruta se llega en siete horas”.
Vías abiertas al tránsito
El gobernador del Cañar, Rolando Ruilova, informó que por las lluvias que cayeron el pasado domingo se desbordaron los ríos Blanco y Patul, aunque todo está bajo control.
En cuanto a la vía hacia Guayaquil, informó que la Dirección Provincial del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) dispuso que un equipo caminero trabaje en zonas críticas como Ducur, Gualleturo y Jabín, con lo que el tráfico vehciular a cualquier hora del día está asegurado. (JGJ)
Normalidad en vías orientales
El coordinador general de empresas provinciales de la Prefectura del Azuay, Carlos Fernández de Córdova, dijo que tras superar la época de estiaje, las vías que conducen a los cantones nororientales del Azuay: Paute, Gualaceo, Sígsig, Chordeleg, El Pan, Guachapala y Sevilla de Oro, están en buen estado.
Cuentan con señalización horizontal, servicio de ambulancia, grúa, postes de auxilio inmediato cada cuatro kilómetros, iluminación; además que la carpeta asfáltica según este funcionario, está en buenas condiciones. (SEV).