La apertura a la importación, por determinación de la CAN pone en alerta a la población que debe verificar la calidad de la sal que consume.
“Lo importante no es únicamente que la comida tenga sabor, lo que se debe tomar en cuenta es si la sal, que le da ese toque, realmente tiene micronutrientes que beneficien nuestra salud”, señala el médico Luis Peñafiel Ochoa, responsable del Programa de Desórdenes por Deficiencia de Yodo, quien mira con preocupación cómo, el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina resolvió, mediante sentencia, que el Ecuador deje sin efecto, desde este año, la prohibición de la importación de sal de consumo humano.
“Al abrirse la fronteras y de no existir el control debido, la situación podría complicarse. Esto porque la calidad de la sal, también garantiza la salud de la población”, reiteró Peñafiel, quien informó en estas acciones se centra la dependencia bajo su cargo, más aún cuando ya fueron registrados casos de sal sin yodo o con exceso de este mineral.
En el 2004, en el gobierno de Lucio Gutiérrez, cuando fueron retiradas las restricciones para la importación de sal, en el mercado de la provincia del Azuay se evidenció la presencia de un producto chileno que circuló durante 6 meses. Esa sal poseía el doble de yodo que la ecuatoriana y su consumo no era recomendable debido a que quienes consumían esa sal estaban en el riesgo de desarrollar hipertiroidismo.
Luego de una serie de acciones, en el mismo gobierno se procedió a suspender la importación de la sal, hasta el año 2007 donde se volvieron a abrir las fronteras para traer este producto, decisión que fue revisada y suspendida hasta el año anterior.
Exigencias
En la actualidad las exigencias al Ministerio de Salud toman nuevamente fuerza y es la Comisión Legislativa especializada permanente del Derecho a la Salud, presidida por el asambleísta Carlos Velasco la que exige un reporte semestral sobre todas las acciones y medidas que implemente para el control del consumo de sal de mesa con el mínimo grado de yodización en la población ecuatoriana.
Esto, mientras desde Perú ingresan grandes cantidades de sal sin yodo e inclusive falsificaciones.
Problemas a la salud
El gobierno ecuatoriano había decidido, en junio de 2007, suspender la importación de sal de mesa por los serios problemas de salud ocasionados por el consumo de sales deficientes de yodo, que en varios casos ingresó de países miembros de la región andina.
“La carencia de yodo es responsable no solo de la extensión del bocio y el cretinismo endémicos, sino también del retraso en el crecimiento físico y en desarrollo intelectual de las personas”, argumentaron autoridades ecuatorianas.
Tras acoger ese fallo del órgano de justicia de la CAN, porque de lo contrario, el Ecuador se vería sometido a juicios por daños y perjuicios, el Consejo de Comercio Exterior e Inversiones (Comexi), adscrito al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración acordó, conjuntamente, con los Ministerios de Salud y de Coordinación de Desarrollo Social, elaborar un registro de importadores de sal.
En Azuay
Mientras tanto, en el Azuay los controles se han intensificado y las unidades bajo esta responsabilidad realizan visitas permanentes en tiendas y locales de expendio de este producto, tanto en la ciudad como en las zonas rurales para que la población consuma sal de calidad y sobretodo beneficiosa para su salud.
“Lo que hacemos es verificar las marcas que están circulando en el mercado. Si encontramos una nueva tomamos la muestra y la enviamos al laboratorio del Izquieta Pérez, para su respectivo análisis”, informó el responsable del Programa de Desórdenes por Deficiencia del Yodo de la Dirección de Salud el Azuay.
También promueven campañas educativas para evitar el consumo de sal en grano y hacer de la sal ecuatoriana la de uso común, debido a que posee los nutrientes necesarios y adecuados para la nutrición y alimentación de la población ecuatoriana. (MLS)
Datos
· Desde el 2001 se tienen bajo control los problemas por deficiencia de yodo: bocio, cretinismo y el retardo metal.
· El Yodo no es un alimento de depósito que se guarda en el organismo. Cada 7 días es renovado por el organismo de ahí la importancia del consumo de sal yodada.
· El Ecuador cuenta con la suficiente producción de sal para abastecer a la población, es decir no tiene necesidad de importar sal.
· Para identificar el yodo en la sal refinada yodada, tome una hoja de papel blanco, o servilleta blanca, coloque una cucharadita de sal y agregue unas gotas de zumo de limón, frote la sal con el limón (frote el papel), si tiene yodo el papel tomará un color morado violeta de lo contrario solo se visualizará mojado.
Sal y yodo
La sal es un producto cristalino que consiste predominantemente en Cloruro de Sodio (NaCl). Es utilizada ampliamente en la cocina para dar sabor a los alimentos en todo el mundo, por tal razón es el vehículo por excelencia para suministrar el yodo a la población en los países en donde los alimentos tienen insuficiente cantidad de este micronutriente.
El yodo es almacenado en la glándula tiroides, donde se emplea para la formación de dos hormonas, la triyodotironina o T3, y la tiroxina o T4. La presencia de yodo es esencial para asegurar el buen funcionamiento de la tiroides, y la producción de las hormonas tiroideas que regulan numerosas funciones en el organismo, entre las que se encuentran el desarrollo de los tejidos y el crecimiento, la maduración del sistema nervioso, el mantenimiento de la temperatura corporal, entre otras.
La deficiencia de yodo durante el embarazo y la primera infancia puede resultar en cretinismo, (retraso mental irreversible) aborto, y en el deterioro severo de las facultades motoras. En el adulto, aparece entonces una disminución en la producción de tiroxina, para compensarlo se hincha el tiroides produciendo el bocio y el hipotiroidismo, se manifiesta en forma de cansancio, falta de energía, piel reseca, amarillenta, entumecimiento de las extremidades, aumento de peso, falta de memoria, cambios de personalidad, depresión, amnesia, menstruación prolongada y dolorosa en las mujeres.
Cantidades para el consumo
Las cantidades necesarias de yodo varían con la edad. En lactantes de hasta 6 meses se estima que las dosis de yodo adecuadas son de 40 microgramos al día, mientras que en los mayores de 6 meses, esta cantidad es de 50 microgramos. En niños y niñas las cantidades van de los 70 a los 120 microgramos dependiendo de la edad, mientras que en los adolescentes y adultos, una cantidad de 150 microgramos de yodo al día es suficiente. En el caso de las mujeres embarazadas, las necesidades aumentan hasta alcanzar los 175 microgramos, mientras que en las lactantes los requerimientos llegan a los 200 microgramos de yodo al día. (MLS)