
LONDRES (AFP) – El explorador británico Pen Hadow presentó el jueves su próxima expedición que lo llevará desde principios de marzo al Océano Artico al frente de un equipo de científicos internacionales para estudiar el fenómeno de la acidificación de los océanos.
La expedición llamada “Catlin Arctics Survey 2010″, compuesta por exploradores, oceanógrafos y biólogos marinos, tiene como objetivo entender mejor las consecuencias del aumento de las emisiones de dióxido de carbono en los océanos y sus efectos sobre la biodiversidad y los arrecifes de coral.
La acidez de los océanos aumentó un 30% desde el comienzo de la revolución industrial. Si las emisiones de CO2 por las actividades humanas continúan su tendencia actual, la acidez será multiplicada por tres hacia 2100, estiman los expertos.
Una leve disminución del pH del agua, sinónimo de acidificación, provoca una menor fijación del calcio en las conchas, que se ven de esta manera fragilizadas. Este fenómeno afecta el crecimiento de los arrecifes de coral, acentúa la erosión costera, reduce el hábitat de las especies marinas y limita la biodiversidad.
Como el CO2 se absorbe mejor en aguas frías, los científicos consideran que los océanos polares resentirán más fácilmente los efectos. Según éstos, incluso si la concentración de CO2 cesa inmediatamente de aumentar, serían necesarios miles de años antes de que el pH de los océanos recupere su nivel pre-industrial.
“Sabemos que la desaparición del casquete polar y los potenciales impactos en la acidez forman parte del problema del cambio climático que viven los océanos”, explicó Pen Hadow en una conferencia de prensa.
“Como se lo considera ampliamente el barómetro del cambio climático, es importante comprender mejor lo que pasa”, agregó.
Los océanos, que representan el 97% de las reservas de agua del planeta, albergan cerca del 50% de las especies conocidas y cumplen un papel en el ciclo de vida en 80% de las especies marinas o terrestres.
El equipo encabezado por Pen Hadow establecerá una base en la isla Ellef Ringnes en la provincia de Nunavut, norte de Canadá, a unos 1.200 km del Polo Norte.
Los científicos representan, entre otros, al Laboratorio Marino de Plymouth, de Gran Bretaña, y al Laboratorio Oceanográfico de Villefranche, de Francia. Procederán a tomar muestras de aguas y a realizar diferentes ensayos.
Un segundo grupo de exploradores y científicos dejará la base para un viaje de 500 km hacia el Norte que durará 55 días con temperaturas de hasta -45° para efectuar otra serie de análisis.
En 2009, Pen Hadow había encabezado una expedición de ski de 73 días hacia el Polo Norte con el objetivo de medir el espesor del hielo del mar para contribuir en el estudio del calentamiento climático.
Los datos recuperados permitieron establecer que el casquete polar ártico desaparecerá completamente durante el verano “en 20 a 30 años” y que de aquí a unos diez años el Artico será considerado como una vía marítima segura.