6 de Marzo de 1845

Publicado el 2010/03/06 por Editorial



Alejandro Izquierdo López

El 6 de marzo de 1845 se suscitó en la ciudad de Guayaquil una histórica insurrección popular, con la que se cierra un período histórico: el floreanismo. La municipalidad de Guayaquil y la masa popular desconocieron al gobierno presidido por el venezolano Juan José Flores. Se organizaron diligentemente las fuerzas armadas insurgentes y se dio una de las luchas más cruentas de la historia convulsionada de la naciente república; un enfrentamiento de los aguerridos soldados de la independencia, escindidos entre los que defendían a Flores y los que lo combatían. Se constituyó un gobierno provisorio compuesto por distinguidos prohombres de la época: José Joaquín Olmedo, Vicente Ramón Roca y Diego Noboa, ecuatorianos con una participación importante en la independencia nacional y otrora amigos de Flores.

La revolución Marcista al defenestrar a Flores, lo hizo en base de condiciones fijadas en el Tratado o Convenio de la Virginia que establecía, especialmente, los derechos del General Flores, con lo que se demostraba la sagacidad y astucia del General depuesto. En dicho Convenio se establecían las siguientes condiciones y garantías para el general Flores: sus honores y rentas, sus propiedades particulares, la entrega de veinte mil pesos para que subsista en Europa, el pago mensual a su legítima esposa del monto de la mitad del sueldo del General y otras garantías más. En 1846 se le acusó a Juan José Flores de preparar, con recursos españoles e ingleses, la “reconquista de América” para su ex metrópoli España. El exmandatario organizaba batallones de voluntarios, tenía buques y gozaba del apoyo y simpatía de la reina Cristina y de su hijo el Duque de Rianzares. Flores rechazó enfáticamente esa acusación arguyendo que había sido víctima de una revolución que no cumplía con los compromisos establecidos en los convenios correspondientes.

La revolución marcista tuvo tres características principales: actitud nacionalista combativa, que devino en cierta xenofobia política; civilismo, una resistencia a la presencia militar en el gobierno y en la administración pública y un antifloreanismo total y radical que definió el movimiento del 6 de marzo. La actitud vendepatria del General depuesto es censurable, a pesar de ser ajeno a la sociedad ecuatoriana; es más condenable aún la postura de algunos políticos que defienden y se identifican con intereses foráneos, en detrimento de la sociedad ecuatoriana. Floreanismo, Garcianismo, Alfarismo y Velasquismo es la periodización tradicional de la Historia de la República. Con Flores se cierra el primer período, más no la dinastía Flores que se extiende en un lapso considerable de la vida Republicana.