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La huella de la dinámica económica en la Región Fronteriza

7 marzo, 2010

LOJA.- A pesar que la provincia de Loja goza de gran variedad climática, riqueza agrícola, movimiento comercial y hasta la asignación de las remesas. La dinámica comercial registra en el pasado y presente extraños fenómenos que demuestran que la población demanda mayor apoyo gubernamental.

Las dinámicas del desarrollo en el Ecuador muestran que en el país, el crecimiento económico en el período 1995-2006 fue modesto, del orden del 0,5% anual del consumo per cápita y que aumentó la desigualdad social. De estas tendencias negativas, se escapan unas pocas parroquias, que presentan combinaciones virtuosas de crecimiento, reducción de la pobreza y mejora en la equidad social, cuyo mérito central, es haberlo logrado en un período de crisis. Se presentan varios casos aislados de parroquias exitosas, hay dos provincias que muestran un conjunto más o menos concentrado de parroquias con resultados positivos: Tungurahua en la sierra central y Loja en la sierra sur. En esta última, se produjo cambio positivo, en 31 de las 89 parroquias de la provincia de Loja, que involucran al 59% de la población de esos espacios, concentración que justifica la sospecha razonable de que en estas provincias se crearon espacios favorables más agregados.

Pudo evidenciarse mayor desarrollo lamentablemente el proceso histórico de Loja evidencia concentración del poder, por parte de la oligarquía terrateniente, fundada en el control de la tierra, la fuerza de trabajo y las instituciones públicas, con el apoyo de la Iglesia católica.

Loja presenta características geomorfológicas muy particulares. Se encuentra en una zona de transición entre los andes norteños y centrales, en donde la cordillera no alcanza los cuatro mil metros de altura sobre el nivel del mar y ésta presenta un solo ramal como macizo continuo, mientras que existen una serie de ramificaciones en dirección este – oeste, dando como resultado una topografía irregular. En estas condiciones las dos vertientes de la cordillera reciben de manera casi directa las influencias amazónica y oceanográfica. Además, este espacio se caracteriza también por ubicarse a la latitud en la que se encuentran las corrientes fría de Humboldt y cálida de El Niño, lo cual genera una alternancia de lluvias torrenciales y fuertes sequías.

En Loja se encuentra el fronterizo cantón Macará con 18.350 habitantes, de los cuales cerca de las dos terceras partes habitan en el sector urbano. El cantón posee tres parroquias rurales Larama, Sabiango y La Victoria; tiene una extensión de 599 km2 en un espacio que va desde los 300 hasta los 2.700 m s.n.m., por lo que la temperatura y la precipitación varían entre 18 y 24º C y 400 a 900 mm/año respectivamente; correspondiendo a las zonas de vida caracterizadas como bosque seco.

En la parte baja el cultivo predominante es el arroz, aunque también se siembra maní, yuca y maíz, además de pastos y algunos frutales, particularmente mango. En la parte media, lo más importante es el cultivo de café bajo sombra, asociados con guineo y guabas se cultiva además maíz, caña de azúcar, fréjol y pastos. En la parte alta los principales cultivos que se practican son: maíz duro, arveja, fréjol, trigo y cebada.

Las actividades económicas predominantes constituyen la agricultura que involucra al 80% de la población rural; incluso la población del área urbana tiene como principal actividad económica la agricultura (23%), mientras que el comercio involucra al 18% de la población urbana. Una característica muy particular de Macará, es su rara combinación de ciudad agrícola y comercial, en la que hay un continuum urbano-rural difícil de discernir. Esto se debe a que la población que se dedica a la agricultura vive en la ciudad, porque hacen agricultura, especialmente la siembra de arroz, en las dos pequeñas cuencas regadas por el Macará y Mandalá aledañas a la ciudad.

La ubicación de Macará, en la línea de frontera con Piura, predispone a su población al comercio e intercambio binacional, rol cumplido a lo largo de la historia colonial y republicana. Con la creación de la aduana en 1902, la revolución liberal intenta re direccionar el flujo de intercambios hacia el interior de la república y particularmente hacia Guayaquil. Sin embargo, quizá mayor incidencia en la interrupción del comercio con el Perú, han tenido las coyunturas de confrontación bélica, como en 1941.

El área de influencia de Cariamanga, cabecera cantonal de Calvas, comprende un amplio territorio, al sur del río Catamayo y hasta la frontera con el Perú, que incluye los cantones Espíndola, Quilanga y Gonzanamá.

Los cuatro cantones tienen una población de 62.923 habitantes, de los cuales solamente el 23% son urbanos; la Población Económicamente activa PEA corresponde al 34%. En el período 1990-2001, la tasa de crecimiento de la población es de -0,96%, tendencia más acentuada en el área rural que alcanza -1,3%.

En el área urbana de Cariamanga, el comercio y la enseñanza son las principales actividades involucrando al 17 y 19% de la Población Económicamente Activa, PEA, respectivamente; aquí se concentran los servicios financieros de la zona (banco de Loja, Banco de Fomento, cooperativas como la Coopmego, Padre Julián Lorente, (CACPE), educación (tres universidades, un normal) y de gestión en general.

La organización forma parte de FAPECAFES, que se encarga de la comercialización. PROCAFEQ se encuentra en proceso de consolidación organizativa y productiva. Actualmente cuenta con dos centros de acopio ubicados en Quilanga y Espíndola desde donde se moviliza la producción a la planta ubicada en Catamayo, para ser distribuida a los puertos de exportación.

El comercio con el Perú tiene también importancia sobretodo en las parroquias fronterizas, aunque se trata de un comercio informal. Sin embargo históricamente ha habido fuertes relacionamientos que se quebrantaron durante los conflictos bélicos pero se han retomado luego de la firma de la paz. Es importante también la afluencia de mano de obra desde el Perú sobre todo para labores agrícolas y de construcción. Dada la disminución de mano de obra local y el hecho de que los trabajadores peruanos reciben menos salario su fuerza de trabajo es demandada.

En la zona están presentes varias ONG´s y organismos de cooperación: Pastoral Social de Loja, Operación Esperanza, Plan Internacional, PROLOCAL, CARE, SNV, ArcoIris, Fundación Rikcharina y Fundación Uriel, entre las principales). Sus principales líneas de trabajo son el desarrollo productivo, la educación, salud y ambiente
En el 2004 el gobierno ecuatoriano ejecutó el Programa de Desarrollo Local –PROLOCAL- como parte de sus políticas de mitigación de pobreza. El PROLOCAL intervino en 5 cantones de la provincia, enfocan su trabajo directamente con las organizaciones, las cuales pasaron a ser unidades ejecutoras afectando su rol en el tejido social y causó debilitamiento en algunas organizaciones. Uno de sus ejes de acción fue la creación de cooperativas de ahorro y crédito en las organizaciones donde se ejecutaron las propuestas, esto incentivo cierta cultura de ahorro solidario. Esta iniciativa se mantiene como parte del MIES
La mayoría de las pocas industrias de tamaño mediano que existen en la actualidad, fueron creadas en los años sesenta y setenta con los incentivos del modelo de industrialización que se implementó en el país.

En el sector rural persiste una estructura agraria inequitativa: el 70% de las unidades de producción que poseen menos de 10 has, acceden únicamente al 14% de la superficie disponible, mientras que el 5% de las unidades de producción –mayores a 50 has- controlan en 52% de la superficie. Bajo este marco, en el sector rural conviven: una producción diversificada y dirigida al autoconsumo, con una producción especializada en la ganadería extensiva destinada al mercado (la población de ganado vacuno de la provincia de Loja, representa la tercera a nivel nacional y la de caprinos, la primera); la excepción está dada por la producción industrial de Caña de azúcar en los valles de Catamayo, Vilcabamba y el Ingenio, por parte de la empresa Malca; la producción de maíz (subordinada a las empresas demandantes de maíz como materia prima) en la zona de bosque seco; además de la pequeña producción intensiva en las escasas áreas que han sido incorporadas al riego.

La debilidad del aparato productivo se expresa en la autogeneración de ocupación productiva. De acuerdo a categorías de ocupación, el 46% de la PEA pertenece a cuenta propia que corresponde con niveles de subsistencia en el sector rural y crecientes niveles de informalidad en el área urbana. Esta debilidad es también responsable de la desarticulación de su territorio, la ciudad de Loja, a pesar de concentrar el 87% de las empresas y más de un tercio de la población, no ha logrado generar una dinámica de interacción con los cantones; por lo que éstos se relacionan más bien con las ciudades de la Costa y con Cuenca, de acuerdo a su ubicación.

El sector agropecuario, es muy importante por la población que involucra, no lo es por su aporte al producto provincial bruto. Como contraste, el sector de la construcción cobra trascendencia por su aporte al producto, pero tiene muy poca importancia por la población que ocupa. El sector servicios es el de mayor crecimiento y dentro de éste, el financiero, lo que da cuenta de una economía especulativa
En la provincia de Loja, el uso predominante del suelo es en pastos, al año 2000 cerca del 50% de la superficie agropecuaria está destinada a pastos cultivados y naturales; en tanto que la superficie dedicada a cultivos es del 13%, las dos terceras partes de la cual es cultivos transitorios.

La aplicación de la reforma agraria provoca la expansión de la frontera agrícola, que se expresa en un incremento muy significativo de los pastos cultivados, crecen también los cultivos permanentes y los transitorios. El incremento de la superficie de pastos cultivados genera una duplicación de la población de ganado bovino que pasa de 180 mil a 360 mil unidades, cambio que se observa en el censo agropecuario de 1974, sin embargo y por el carácter extensivo del sistema de crianza, la población de ganado se mantiene prácticamente igual hacia el año 2000; en la parte agrícola, el único cambio importante es la disminución de los cultivos transitorios, debido al agotamiento de los suelos por prácticas agrícolas inadecuadas y al proceso migratorio.

La diversidad de relieve y fisiografía de la provincia hace posible que se cultiven una variedad de especies de varios pisos climáticos, existiendo cierta especialización en la producción, como el maíz en Pindal, el café en los cantones de Puyango, Espíndola, Quilanga, Chaguarpamba y Olmedo, la caña de azúcar en los valles de Catamayo, Vilcabamba y El Ingenio, el arroz en Macará. La agricultura se caracteriza por ser de temporal, predominando la práctica de rosa y quema. La mayoría de los cultivos se realizan en zonas de ladera sin obras de conservación de suelos, sin guardar relación con el uso potencial del suelo, y por tanto generando procesos erosivos muy fuertes; la ganadería extensiva es también responsable del deterioro del suelo por el sobre pastoreo.

En 1992 y mediante Ley, se crea el Fondo de Vialidad para la provincia de Loja –FONDVIAL- con el producto del impuesto del 1% sobre el valor de la compra de vehículos usados. Ello ha llevado a que durante los últimos años, la provincia de Loja, ha tenido una importante participación en el presupuesto general del Estado. Actualmente este fondo dejaría de ser únicamente para Loja. En los últimos dos años, ha recibido la cuarta y tercera mayores inversiones con relación a las demás provincias del país, luego de Galápagos y Morona Santiago.

En este marco, los recursos públicos han sido invertidos por Municipios y Consejo provincial, preferentemente en vialidad. En el caso del Consejo Provincial, la participación del presupuesto en este rubro, crece espectacularmente de 26% en 2005 al 67% en 2008, lo que sumado a los recursos que invierten los emigrantes en vivienda, explica la altísima proporción del sector en el producto provincial bruto.

La inversión del BEDE en el período 1995-2006, canalizada a través de los Gobiernos seccionales autónomos, asciende a 40 millones de dólares, de los cuales el 42% se concentra en el Cantón Loja. Los demás cantones reciben un promedio de 1,5 millones, únicamente Calvas, Gonzanamá, Pindal y Puyango, reciben montos superiores a dicho promedio. De la misma manera, en el período, la inversión de la subcomisión ecuatoriana PREDESUR asciende a 10 millones de dólares, exceptuando el canal de riego Zapotillo; monto del que existe un ligero énfasis en lo invertido en el cantón Loja, repartiéndose entre los demás cantones, de manera más o menos equitativa.

El crédito del BNF se destina en su mayor parte (alrededor del 50%) a la ganadería, el segundo rubro en importancia es el comercio, con cerca del 20%, mientras que la agricultura y pequeña industria, representan cerca del 10% cada una. La Banca privada por su parte, coloca el 40% de su cartera en el sector comercial, mientras que el restante 60% se distribuye proporcionalmente entre microempresa, vivienda y consumo.

Además la importancia de las remesas en la economía de Loja. En el 2007 las remesas suman 271 millones de dólares, en el mismo año el producto provincial bruto asciende a la cantidad de 715 millones de dólares y el valor agregado provincial a la cantidad de 412 millones de dólares; lo que implica que las remesas equivalen al 38% de la producción bruta y/o al 66% del valor agregado provincial.

Las remesas se destinan, básicamente, a la manutención del hogar tanto en aquellas enviadas por hombres como por mujeres (87,8% y 92,4% respectivamente); el siguiente rubro en cuanto a importancia, es la construcción y/o adquisición de viviendas o terrenos que presenta una diferencia entre varones y mujeres 9,5 y 2,5% respectivamente; seguidos por pago de deuda, que presenta una importancia mayor en los varones (3,1 y 1,6 por ciento), ahorro e inversión en negocios y compra de electrodomésticos en porcentajes menores. El monto destinado a ahorro y al emprendimiento de negocios es mínimo (ECV 2006).

La orientación de las remesas mayoritariamente al consumo, se explica por la condición de los migrantes (al límite de la pobreza) y por la diferencia entre el ingreso promedio en el país, frente al costo de la canasta básica (Acosta, 2004).

Hasta la década de los años 80, Celica fue el eje de articulación del suroccidente de Loja, con la Costa. Esto debido a que hasta los años 70, si bien la producción de la zona ya se vendía a la Costa, ésta debía transportarse a través de Celica, Catacoha, Las Chinchas, Portovelo.

Desde la ciudad de Alamor se proveen la mayoría de los servicios que requieren el cultivo de las 20 mil has de maíz amarillo duro, que a pesar de ser cultivadas en condiciones de temporal, utilizan un paquete de agroquímicos que incluye semillas híbridas, herbicidas, fertilizantes y pesticidas, con altos impactos ambientales

Las condiciones en que se realiza el cultivo del maíz llevan a una parte muy pequeña de los beneficios económicos se queden con los pequeños productores, pues la mayor parte se trasladan al sistema financiero (formal e informal), a las empresas que proveen los insumos y las que compran la producción.

En los dos últimos años, la sucesión de períodos lluviosos irregulares, sumados al incremento inusitado de los precios de los insumos químicos (por los cambios en los precios internacionales del petróleo), generó pérdidas a los agricultores y muy altos niveles de morosidad. Ante estas circunstancias varias organizaciones, con el apoyo de proyectos de cooperación, proponen cambiar el cultivo de maíz por caña de azúcar para la producción de panela granulada. (JPT)