La mayor parte del siglo XX vivió el mundo una controversia entre los sistemas socialista marxista y capitalismo democrático, liderados por la Unión Soviética y Estados Unidos que ofrecían alternativas de organización social y política con miras a lograr con más éxito el bien común. Esta larga guerra fría ha hecho que haya una tendencia generalizada a identificar socialismo con el que funcionó en la Unión Soviética. En este sistema, hay un solo partido, cualquier otra alternativa ideológica es considerada una agresión al país ya que, estando la verdad de parte del gobierno, avalada por leyes históricas, disentir es poner en tela de juicio su legitimidad con las consiguientes represalias. Defender al gobierno unipartidista es defender al estado.
Si el estado asume la totalidad de funcionamiento social, incluyendo la producción y distribución de riqueza, los sistemas de control abarcan todas las esferas de la vida humana. El socialismo puede darse dentro de un sistema democrático partiendo del respeto a la libertad de pensamiento y de organizar alternativas políticas distintas. Frente a privilegiar los intereses personales, el socialismo enfatiza en los colectivos mediante la realización de obras y vigencia de leyes. El socialismo busca más equidad en la distribución de riqueza sin eliminar a otras corrientes ideológicas mediante acciones concretas. En otras palabras, socialismo y democracia no son incompatibles, pueden coexistir respetando un derecho esencial: pensar libremente.
Asumió la Presidencia del Uruguay un socialista, con antecedentes guerrilleros; sus planteamientos en el mensaje inicial expresan una visión humana del funcionamiento social y político. No aspira, dice a que su gobierno con sus sucesores se prolongue treinta años, a lo que aspira es a que la democracia de ese país funcione en un entorno plural de partidos y que, partiendo de la diferencia de puntos de vista, se llegue a consensos. Nadie es propietario absoluto de la verdad, y una manera de acercarse a ella es mediante acuerdos mediante la concesión de parte de planteamientos pues, imponer por el hecho de haber sido elegido, es descartar otros caminos para llegar a la verdad.