
Dinámicas y bromas entre los asistentes, disipan el cansancio por la intensidad con que se cumple el análisis de la realidad de algunos planteles educativos de la provincia.
Padres de familia, maestros, de cinco escuelas rurales del Azuay, Antonio Flor, Girón; Cornelio Mosquera, Paute; El Amanecer, Gualaceo; Rafael Moscoso, Oña; y Rumiñahui, Gualaceo, y dos delegados del departamento de Supervisión de la Dirección Provincial de Educación, trabajan desde el miércoles hasta hoy, en la definición de estrategias para la elaborar los códigos de convivencia, contemplados en la normativa vigente.
El seminario es parte del proyecto “Pacto Educativo de Convivencia y Responsabilidad Social en cinco Escuelas de la Provincia del Azuay”, que ejecuta el Centro de Arbitraje y Mediación de las Cámaras de la Producción del Azuay, con el apoyo de la fundación Avina.
Financiamiento
La duración del proyecto es de un año, el Centro de Arbitraje y Mediación de las Cámaras de la Producción invierte 16.100, cifra que se suma a al apoyo financiero de la fundación AVINA, equivalente a 14.000 dólares.
El proyecto tiene tres ejes: crear espacios de reflexión entre los actores de la comunidad educativa; impulsar la existencia de territorios de paz; y, construir un proyecto productivo vinculado al cuidado del medio ambiente, explicó Sandra Andino, facilitadora del taller.
Problemática
Salieron a la luz varios problemas que rodean a los centros educativos, William Pichisaca, profesor de la escuela bilingüe Rumiñahui, de la comunidad Monjas, de Gualaceo, advierte que hay falta de colaboración de los padres de familia y la comunidad, asimismo, la falta de valoración de las escuela comunitarias, por pensar que las del centro parroquial son mejores.
En otros casos se habla de los problemas que se presentan por la ausencia de los padres que genera pérdida de valores, rebeldía y descuido en los niños; también se anota que se mantienen las diferencias entre planteles, pues unos tienen materias como inglés, computación y cultura física, y otros no, por lo que muchas escuelas empiezan a quedar abandonadas.
Lo importante es inculcar que en la elaboración de los códigos de convivencia, deben procurarse el establecimiento de acuerdos, en lugar de la aplicación de sanciones ya esto sólo conlleva al enfrentamiento de poderes, sostuvo Sandra Andino.
Lo importante para una convivencia armónica es el compromiso de cooperación en bien de la institución educativa, el proyecto durará un año y es muy útil para avanza en esta línea de acción, sin embargo es sólo un punto de partida que permitirá multiplicando esta experiencia en los demás establecimientos, expresó el supervisor de educación, Manuel Guamán.(AZD)
Apertura para cambios
El supervisor de educación Manuel Guamán, a cuyo cargo están los planteles de Sayausí y San Joaquín, afirma que si bien el Estado todavía no ha podido atender todos los requerimientos de cada entidad, hay la apertura para ir dando soluciones a los problemas.
Por ejemplo, la gestión de padres de familia y maestros de las escuelas Joaquín Malo, Andrés Galindo y Cornelio Ruilova, de las parroquias Sayausí y San Joaquín, ha permitido que compartan maestros de inglés, computación y cultura física.
Está prohibido contratar un profesor para 10 horas, sin embargo entre los 3 planteles se cumplen las 30 horas semanales reglamentarias, explicó.(AZD)