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Escándalos

12 marzo, 2010

Kelly Velásquez

La ola de escándalos por pedofilia que afecta a la Iglesia católica de Europa abrió un sonado debate sobre las repercusiones del celibato y la abstinencia sexual en los sacerdotes, una tradición milenaria que el Vaticano defiende a todo precio.

El debate sobre el tema se ha abierto de nuevo después de que prominentes teólogos, como el suizo Hans Küng y el alemán Eugen Drewermann (ambos destituidos por el Vaticano), calificaran de “inhumana” la obligación de privar de una vida sexual a los clérigos católicos y la tildan de ser “una de las causas” de la pedofilia.
“Para luchar contra pedofilia, hay que abolir el celibato a los curas”, escribió recientemente Küng, quien considera que la religión católica ha mantenido históricamente una relación “tensa” con la sexualidad.

Desde sus inicios, ya en el siglo IV según algunos historiadores, la iglesia católica institucionalizó la castidad y el celibato a través de una ordenanza del Papa, es decir humana, y por ello, otras iglesias cristianas que no obedecen al pontífice no practican la abstinencia sexual y el celibato.

Para muchos de los que reclaman la abolición del celibato, la represión de la libido, indómita, termina por desbocarse y descargarse en lo más accesibles, en este caso, los niños y jóvenes, impotentes ante la autoridad sacerdotal. CIUDAD DEL VATICANO (AFP).