Mónika López Avilés.
Como habíamos manifestado en ocasiones anteriores, la Ley de Cultura, también se encuentra en estudio en la Asamblea Nacional y lamentablemente en Cuenca, no tiene un equipo ni bandera, ni director técnico, para que al menos a manera de entrenamiento, se dedique a revisar y hacer las sugerencias que crea convenientes. El amable lector que seguramente ya está en la onda futbolera sabrá perdonar la analogía que hacemos en nuestra introducción, pero no nos queda más, a ver si así logramos la atención y alguien quiere sumar esfuerzos. Sería una buena oportunidad para que una de las prestigiosas Universidades de nuestra ciudad, diseñe un foro, un conversatorio, taller o lo que se proponga, con tal de que se revisen algunos puntos que están por ser aprobados y que merecen nuestra atención. En el caso de los temas de Patrimonio tenemos, en el “Parágrafo II correspondiente al Subsistema de la Memoria Social y el Patrimonio, donde constan: El Instituto Nacional de la Memoria Social y el Patrimonio Cultural, el Instituto Nacional de Bibliotecas y Archivos y, el Instituto Nacional de Museos, Sitios, Monumentos y Espacios Patrimoniales. Todos estos dotados de autonomía de gestión financiera, administrativa, operativa y técnica”. En la actualidad iguales competencias se entrega a los Gobiernos locales.
La potestad para vigilar y fiscalizar las distintas obras de restauración Patrimonial, tanto en la una como en la otra institución favorecerán enormemente al conflicto que ya existe y que ahora ha bajado de tono pues ambas están regidas por la misma corriente política y otras aproximaciones, que un futuro cuando no existan estos nexos, complicarían otra vez la gestión. Igualmente es imprescindible destacar que según los nuevos sistemas de contratación, existen los proyectos de menor cuantía o ínfima cuantía, en los cuales pueden participar los profesionales escogidos para ser invitados, exclusivamente por la vía informática. De manera que quien se interese en un proyecto o cargo deberá primero averiguar si se encuentra entre los “escogidos”.
Y en los casos de concursos, abiertos o cerrados estar pendientes para dar el seguimiento respectivo al momento de apertura de sobres. Por otro lado, si la gestión completa del Patrimonio se concentra en un solo instituto y si este puede ejecutar directamente obras de conservación patrimonial, como ha sido hasta hoy y será en el futuro –según la ley propuesta-, el campo de trabajo profesional independiente se verá en total desventaja frente a la competencia de una institución que puede –según la ley- abarcar todo. Estos y otros aspectos, son de considerable importancia, pero como ya hemos dicho, si no creamos un espacio para reflexión, poco o nada podremos hacer en un futuro.


Por mi parte, el Ministerio esta muerto, con la jugada que me ha hecho, es una muralla gigante, antes que apoyo, por mi parte, hare mi legado sin ninguna ley, el Ministerio se da la tarea de fiscalizar, atenta contra la libertad de expresion, hay que endosarce politicamente,un manipuleo a nuestros sentimientos como artistas