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Aprender para comprender a través de la Taptana

30 julio, 2010

Escuela Huayna Cápac recibe reconocimiento por recuperar la cultura ancestral a través de la educación y promover nuevos métodos de enseñanza.

Alumnos del cuarto año de educación básica que aplican el proyecto de su maestra Ana Hinojosa.

Aprender jugando y, a través de esa práctica rescatar elementos de las culturas ancestrales es la propuesta de la maestra Ana Hinojosa, quien obtuvo el primer lugar del concurso nacional de proyectos de aula, convocado por la Fundación CRISFE del Banco del Pichincha.

Todo inició cuando la profesora de cuarto año de educación básica, de la escuela Huayna Cápac, buscaba alternativas para enseñar a sus alumnos las operaciones matemáticas básicas. Pasar de lo concreto, a lo gráfico y simbólico para desarrollar la fase lógica abstracta era su reto, más aún cuando lo utilizado en la enseñanza de esta materia es los gráfico y, a partir de ellos la solución de problemas.

En su investigación descubrió que culturas ancestrales ya contaban con un instrumento para el cálculo. Los cañaris durante la fase Tacalzhapa utilizaban la “Taptana”, algo similar a un tablero con dos partes. Una de ellas a manera de cabeza, tiene una forma circular u ovalada con un borde elevado en su contorno que forma un receptáculo. El cuerpo, de forma rectangular, con 9 pequeñas casillas hacia lo largo y mínimo 4 casillas en cada una de las 9 filas.

“Con esa tabla se puede enseñar de una forma lúdica y más comprensible la suma, resta, multiplicación y división”, dijo la maestra Ana Hinojosa, quien luego de poner en práctica y observar el resultado positivo en el aprendizaje de sus alumnos decidió compartir estos conocimientos con otros profesores. Inclusive participó en un concurso a nivel nacional donde obtuvo el primer lugar.

“Es necesario proporcionarles ambientes estimulantes y motivadores, que las actividades y recursos pedagógicos sean atrayentes, coloridos, novedosos, que atiendan la necesidad innata que tienen los niños por jugar”, comenta la profesora de cuarto de básica, quien elaboró “Taptanas” de fomix y las adecuó para el trabajo en clase.

Alumnos de entre 9 y 12 años de la escuela Huayna Cápac participaron en el proyecto. La experiencia recibió el reconocimiento de la Fundación CRISFE, que a través de la Fundación Jeferson Pérez desarrolló un programa de capacitación a los maestros de la región.

El reconocimiento económico fue entregado tanto para la maestra investigadora y autora del proyecto, así como a la escuela Huayna Cápac, representada por su director para la aplicación del proyecto de aula en un diseño de software para trabajar con la “Taptana” utilizando la tecnología informática.
Según funcionarios de la Fundación CRISFE, en septiembre iniciará la fase de aplicación del proyecto de aula, seguimiento que cumplirá la organización, a fin de que el dinero entregado a las escuelas, sea empleado en los proyectos ganadores.

La ceremonia de premiación se cumplió en la ciudad de Quito, el miércoles 21 de julio en el Faro Ciudadano Plaza del Teatro.
En el acto también fue reconocido el maestro Luis Romero, de la escuela Aurelio Aguilar con el proyecto “El aula, un espacio de paz y amor”. (MLS)