
Los habitantes de este cantón castigaron violentamente al sospechoso. Fue trasladado hasta el hospital de Gualaceo. (Foto Cortesía)
Eran unas 500 personas, todas enardecidas e indignadas salieron a las calles, algunas con palos, otras con piedras, pero con un solo propósito, ayudar a evitar el asalto y capturar a los cuatro malhechores que ingresaron ayer a las instalaciones de la joyería La Vasija, del cantón Chordeleg, a eso de las 08h30.
El tumulto forcejeaba y uno más que otro gritaba pidiendo a los uniformados que dejen salir al detenido para aplicarle la justicia por mano propia. “De qué nos sirve que los policías se lo lleven si más allá ya lo sueltan y nadie hace nada”. “Acaso este habrá tendido un poco de pena cuando seguro ha quitado la vida a sabe Dios cuantos”, “Déjenlo salir”, “Traigan pronto la gasolina”, eran algunas de las frases que surgían de entre la multitud.
Al interior del patrullero, en medio de dos policías, un hombre corpulento, temblaba y rezaba pidiendo piedad, con su rostro empañado por la sangre y las laceraciones producidas durante el proceso de captura.
Ya en Gualaceo, el ciudadano fue identificado por los gendarmes como Manuel Tanacata Valladolid, oriundo de Tumbes (Perú), sin embargo, una vez transferido el caso a Cuenca, fue señalado como Segundo Pablo Adonaque Valladolid, procedente de la mencionada localidad peruana.
Se trataba de un presunto delincuente según la multitud enardecida que tenía la clara intención de quemarlo en pleno centro de Chordeleg, pero el hecho fue impedido por la Policía.
“Yo bajaba del segundo piso a ver una factura cuando escuché los ruidos y gritos y los hombres sacaban las armas, fue espantoso; mi tío ingresó y salió enseguida así se hizo la bulla y la gente se acumuló, entonces huyeron disparando”, expresó aún temblorosa, una joven sobrina de los propietarios de la joyería La Vasija, de propiedad de la familia Farfán Mendoza, ubicada en la esquina de las calles 24 de Mayo y Juan Bautista Cobos.
Dijo la joven que según el vídeo filmado por las cámaras de la tienda de alhajas, uno de los supuestos delincuentes ingresó como comprador a observar las joyas, atrás entró un segundo y apuntó con el arma y en ese momento ingresaron dos más armados. En ese instante entraba el tío y al percatarse retrocedió y agarró un letrero para golpear a los sujetos pero éstos se dieron a la fuga dando varios disparos y la gente los persiguió.
En medio del bullicio, dos albañiles que trabajaban en una casa frente a la joyería salieron con piedras para ayudar a auxiliar; el uno recibió un impacto de bala en el muslo derecho y el otro un rozón también en el muslo derecho. Ambos fueron atendidos en el hospital de Gualaceo.
Los tres presuntos delincuentes huyeron en una camioneta Chevrolet color blanco doble cabina sin placas, mientras el cuarto lo hizo a pie. “No estábamos seguros si era o no del grupo y lo dejamos avanzar, pero al verificar en el video lo perseguimos, con gran agilidad se lanzó a una camioneta que pasaba, la gente salió y obligó al conductor que lo deje caer en el sector Curpan, a unos dos kilómetros de aquí (Parque Central); ya en el piso yo le iba a dar duro, pero sacó un revólver y entonces retrocedí. Vino más gente con palos y piedras y le atacó, entonces lanzó el arma y se rindió y la Policía lo cogió”, relató otro testigo.
Tras la primera golpiza, y ya en calidad de detenido, a la fuerza la muchedumbre lo sacó del patrullero y le propició otra tunda que lo dejó muy malherido. Nuevamente la Policía lo recuperó y logró sacarlo del lugar para trasladarlo primero al hospital Moreno Vásquez de Gualaceo y luego a la Fiscalía del mismo cantón, donde el fiscal Marcelo Molina, luego de tomarle la declaración al supuesto delincuente, dispuso que sea trasladado a Cuenca.(AZD)
Robaron disfrazados de Sacerdote y Chola
La mañana del último 10 una tienda de joyas de este cantón también fue asaltada. Los delincuentes, tres hombres y una mujer, actuaron con una sorprendente perspicacia que dejó perplejos a los habitantes de este cantón. Uno de los pillos se disfrazó de sacerdote, mientras que la fémina llevaba vestimenta de chola. Los antisociales ingresaron a la tienda de alhajas “Chordeleg” ubicada en la calle Juan Bautista Cobos, fingiendo ser clientes. Maniataron a la propietaria y a dos empleadas y robaron varia prendas. Los lugareños capturaron a dos sospechosos a quienes inicialmente querían castigarlos, Luego se comprobó que eran inocentes y fueron puestos en libertad. (CSM)