Juan Arias y Alberto Lazo , junto a una pared de bahareque, para instrucción.
Carpinteros,
albañiles,
jardineros,
plomeros
aprenden lo
tradicional de
los oficios
En una pared de bahareque a medio construir, el maestro Alberto Lazo explica cómo se la trabaja: un armazón de madera con bitoques (ensables) que permite la solidez de la estructura; un cuerpo de carrizos enlazados y cubiertos de barro y empañete, que es una masa de excremento de caballo con tierra amarilla, a la que se recubre con yeso. Una de los temas de aprendizaje, en la Escuela Taller Cuenca.
En La Escuela Taller, grupos de 14 o 15 chicos y chicas aprenden las técnicas de construcción tradicionales, también carpintería, gastronomía, jardinería, instalaciones eléctricas, carpitería, gasfitería, carpintería metálica…
Esta escuela pretenden formarlos en el aprendizaje de un oficio, ya sea para que una vez egresados se empleen o monten sus talleres y al mismo entrenarlos en labores vinculadas a la restauración de inmuebles patrimoniales de la ciudad, algunos de estos proyectos están en marcha, como la Escuela Central o Todos Santos, donde los alumnos hacen pasantías.
Otra parada en la Escuela que llama la atención es la maqueta de un horno de ladrillos y barro para hornear con leña, vidrio y sal. Con ella los cursantes aprenderán a construirlos. Estos hornos tienen la particularidad de poseer una válvula que cierra el paso del calor hacia una chimenea. Con el calor concentrado se puede hornear el pan o un cerdo, aún sin fuego, explica el maestro Lazo.
Un muro medianero de barro fue trabajado por los alumnos en aplicación de los conocimientos recibidos, comenta Juan Arias, arquitecto, responsable del área técnica de la escuela taller.
Buena parte del aprendizaje se realiza en el aula, en las distintas áreas. Ayer, a los alumnos de carpintería, el instructor Edgar Vázquez daba clase sobre protección de la madera, en contra de las polillas, carcomas o termitas, ya sea mediante compuestos químicos, sales, solventes o derivados del alquitrán.
Los programas de gastronomía, gasfitería, jardinería, trabajan en la misma línea. En otra aula, Mauricio Estrella explica a los alumnos el uso y la clasificación de las herramientas. Los alumnos de jardinería han trabajado en las áreas verdes de los museos. Los cursantes hacen pasantías en construcciones patrimoniales, lo que sirve de prueba para que los contraten.
Con los oficios que aprenden se mantiene vivo también el patrimonio intangible, pues las técnicas y métodos de trabajo son transmitidas por maestros expertos. Con esto se consigue que sus conocimientos no mueran.(AVB)
Trabajo y fin socia
Mauricio Estrella, instructor de jardinería
* En el ámbito pedagógico se trabaja con el enfoque de competencias, es decir, se busca que los estudiantes aprendan a hacer y deben demostrarlo.
∑ La formación dura tres años o año y medio, según la duración del programa.
∑ El programa de instrucción de este año empezó en septiembre y todavía hay cupos. Está abierto para personas de ambos sexos, de entre 16 y 25 años.
∑ La Escuela Taller tiene una orientación social, de manera preferente, a jóvenes provenientes de familias con economía limitada, pues se quiere proporcionarles un oficio como medio de sustento.
∑ La matrícula no tiene costo. Al contrario: los alumnos reciben ayuda para pasajes, alimentación, seguro de vida y al momento de su graduación, una caja de herramientas y un fondo económico.
∑ Al interior se realizan campeonatos deportivos, incluso hay una escuela para padres destinada a fomentar las buenas relaciones de los jóvenes con sus hijos.
∑ La Escuela se sustenta con aportes de la Agencia Española de Cooperación Internacional y la Municipalidad de Cuenca. (AVB)