
Marcia Albarracín (I) y María Elena Sanisaca, madre y abuela del menor fallecido, están convencidas que la muerte fue por una falla profesional.
El caso fue presentado ante autoridades jurídicas y médicas para su investigación. Los riesgos alrededor de una cirugía siempre están presentes.
Cuando el 20 de agosto pasado Adán Sebastián Zhiña de tres años de edad falleció, sus familiares además de dolor denotaron indignación, pues aseguran que la causa del deceso fue una presunta negligencia médica en una Clínica Particular. El menor fue intervenido por una circuncisión.
Según consta en el Certificado de defunción entregado en el Hospital Vicente Corral Moscoso, el menor falleció por un paro cardiorespiratorio, hipertermia maligna, encefalopatía y sd convulsivo. Marcía Albarracín, madre de Adán Sebastián, lo recuerda como un niño lleno de vida que agonizó dolorosamente por 20 días.
“Cuando lo ingresamos a la clínica el 30 de julio solo nos pidieron un examen de sangre, pero al final de la intervención quedó inconsciente, su falta de reacción motivó que los médicos ingresen por segunda vez al quirófano, pero al salir nos informaron que mi hijo sufrió un paro respiratorio debido a una reacción a la anestesia”, relató la mujer.
Para continuar con el tratamiento Adán fue trasladado al Hospital Regional a cuidados intensivos pediátricos donde permaneció 20 días hasta el último de sus días. El reclamo de la madre es porque durante el tiempo que permaneció en la Clínica nadie se preocupó de ellos por lo que ayer en horas de la mañana expusieron la denuncia ante la Dirección Provincial de Salud.
Julio Molina, director de salud del Azuay, manifestó que el caso llegó a su conocimiento pero no se ha oficializado. Sin embargo ya solicitó un informe al director encargado del Hospital Regional para conocer las condiciones de ingreso y mantención del menor.
“A través de nuestra Unidad de Auditoria y en conjunto con la Fiscalía investigaremos el caso, los familiares me hablaron de una circuncisión, pero desconozco que problemas se habrían dado alrededor de la operación”, aseguró Molina.
De su lado el director encargado del Hospital Regional, Iván Feicán, informó el caso fue conocido el lunes durante una reunión de las autoridades de salud y de manera inmediata se iniciaron las investigaciones. Confirmó que el chico falleció en esa casa de salud pero la vía por donde ingresó así como su historial aún es desconocida.
A todo esto el médico aludido cuyas iniciales son F.O, señaló que por el momento prefiere que cualquier versión oficial sea otorgada a través de su abogado defensor. (JGJ)
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Los riesgos siempre están presentes
El presidente del Colegio de Médicos del Azuay, Fernando Estévez, comentó que a pesar del nivel de profesionalismo de los galenos, siempre, alrededor de una intervención quirúrgica existirán riesgos que van desde las condiciones del paciente hasta situaciones profesionales, por lo el término “negligencia médica”, no es aceptado.
Aunque el fallecimiento de un niño no ha sido reportado de manera oficial al Gremio, considera que los factores en este caso son más vulnerables porque al ser una operación temprana, pues no existen antecedentes que puedan guiar el trabajo.
Aclaró que esto no significa que existe un espíritu de cuerpo para solapar las acciones de los agremiados, sino que a través del Tribunal de Honor, se investiga el caso para determinar los correctivos respectivos.
Ventanilla 2
Claridad en el Código Penal
Sin bien el Código Penal Ecuatoriano no tipifica con especificidad sanción alguna para una “mala práctica médica”, sí existen otros artículos que podrían aplicarse como argumentos de defensa de los afectados. Un ejemplo es el artículo 459 donde se remite que: “Es reo de homicidio inintencional el que ha causado el mal por falta de previsión o de precaución, pero sin intención de atentar contra otro”, pues si un paciente tenía problemas para recibir una substancia o que se administra en la cirugía debía comprobarse previamente.