“Volcánica”, una de las obras que se exponen en la Sala Proceso, tercer piso del edificio matriz de la Casa de la Cultura. (Cortesía)

Con “Lagrimas de cocodrilo”, Paula Barragán llega a la Galería Proceso para una muestra en que destaca el concepto y la forma.
Pliegos de papel en gran formato en los que se representa universos de animalia, de bestiarios a base de figuras con trazos maestros de tinta y pincel; flora y fauna de gran significado. Se trata de la muestra plástica “Lágrimas de cocodrilo”, que Paula Barragán inaugura esta noche, desde las 19h00, en la Sala Proceso de la Casa de la Cultura.
Un zorro ha tragado un reptil; una serpiente está detrás de un mono. El blanco y negro y los fondos azules, verdes, naranjas, caracterizan los dibujos de Barragán, que pueden ser muy grandes, hasta de 6,80 metros.
Una de las características de los dibujos es que la artista elabora varias figuras en un mismo plano, una debajo de la otra, que se sobreponen y trasmutan multiplicidad de imágenes para que el espectador lea, variedad de actos, formas e imágenes.
Para trabajar, Paula Barragán tiende el papel sobre el piso, hace algunos trazos a lápiz y, saltando ella de la mesa al papel y del papel a la mesa, observa desde lo alto para tener un panorama de la obra. Sobre ella viene entonces la tinta china, aplicada con un grueso pincel.
La artista estudió diseño gráfico e ilustración, formación que le derivó hacia el arte y el grabado, aunque el origen de sus grandes dibujos es otro: viene de cuando tuvo que ilustrar un libro de cuentos, “Humo de tu boca”, de Pablo Cuvi y luego hacer la escenografía para un concierto de música.
Así definió su mundo propio de los bestiarios para expresarse: un ser dentro de un animal, seres carnívoros que devoran animales u hombres, mujer yerta, ave de rapiña que tiene por presa a una mujer, un dragón sobre el que llueven peces… en la imagen Barragán trata de encontrar el interior de los seres humanos, a los que retrata hasta el hueso.
Hay también una simbología insistente: un bebé dentro de mujer, mujer dentro de león, pez dentro del ave, salamandra dentro de un tigre… una cadena interminable de depredadores. Para muchos quizás eso sea su vida, quizás sin percatarse que el depredador lo ha devorado. (AVB)
Otros enfoques
Más de la temática. Una carrera de fieras entre las que se identifica un caballo, una mujer, un ciclista. Como que todos corremos, atropellándonos unos a otros, camino a un lugar que no sabemos cuál y al mismo tiempo nos apegamos o refugiamos los unos en los otros en la lucha. La obra se titula “Carrera de ratas”.
El cuadro de un ave muerta, bajo el título de “Fondos visión”, recuerda a los perjudicados por la crisis bancaria; “Cuatro caminos hay en la vida” cuenta que al llegar a la edad madura uno se da cuenta que escogió mal en algunas decisiones claves y se pregunta cómo pudo ser y no fue, como la madre que perdió tres bebés y que en el cuadro aparecen devorados cada uno por una por fiera. (AVB)

Grafitos y grabados
La tinta no es la única técnica. “Colón-Camal”, hecha con lápiz de grafito es un verdadero guión cinematográfico cuyo título parte de una línea de buses urbanos de Quito y, como si fuera el recorrido de la unidad de transporte, nos cuenta las historias de la jungla del lumpen urbano, plena de corrupción, de violencia, en las que el ser humano queda desnaturalizado.
También se presentan xilografías, grabados hechos a base de matrices de madera: Quito, el mar, la selva costeña enmarañada y tupida… (AVB)