Cada vez que se inicia un año lectivo afloran problemas como los de de cupos suficientes, preferencia por determinados establecimientos, condiciones físicas de los locales que, sin restarles importancia, los podríamos calificar como secundarios. El problema serio de no fácil solución es el de la calidad educativa. La educación es un derechos y una obligación lo que supone que las personas deben dedicar años de sus vidas a esta tarea, no simplemente por cumplir un requisito y obtener un certificado, sino por prepararse adecuadamente para incorporarse con éxito a la sociedad, cuyo progreso requiere de personas adecuadamente calificadas para hacer frente a los cada vez más complejos problemas.
La calidad es el resultado de lo que las personas esperan de algo. En el área de los productos mercantiles es fácil definirlos pues el que compró algo tiene expectativas sobre su rendimiento y si responden a lo esperado se considera que la calidad es buena y es mala si hay defraudación. En el caso de la educación no es tan simple pues el estudiante es el primer beneficiario y los resultados se manifiestan cuando debe hacer frente a una serie de problemas luego de termina por lo menos alguna etapa de sus estudios. La educación es un complejo instrumento, cuánto nos sirva en la vida lo conocemos luego de un tiempo dependiendo también de la manera como las personas las usen pues hay casos de buenos instrumentos que no rinden lo esperado porque los que los poseen los usan con negligencia.
Pero la gran beneficiara de la educación es la sociedad global que, dinámica por naturaleza, busca mejorar adecuándose con acierto a los cambios que los tiempos exigen. Si hablamos de desarrollo, debe este comenzar con el mejoramiento de los ciudadanos y la educación juega un papel fundamental en este campo. El estado somos los ciudadanos que no solamente estamos para recibir sino para dar. Cuanto mejor nos desempeñemos la colectividad mejorará y seremos mejores cuanto de más calidad sea la educación que recibimos. No hay recetas mágicas para tener mejor calidad, depende de muchos factores como responsabilidad de los maestros, motivación de los alumnos y exigencia de la familia en la primera etapa.