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Quema del Corán

9 septiembre, 2010

Mike Bernos

Un pastor evangélico estadounidense insistió en sus intenciones de quemar el Corán en el aniversario del 11 de setiembre a pesar de que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, calificó de “vergonzosa” la ceremonia incendiaria prevista.
El líder de una iglesia casi desconocida de Florida (sureste de EEUU) se encuentra en el ojo de la tormenta ayer luego de que diversos líderes musulmanes y varios líderes mundiales deploraron sus intenciones, las que acrecentarían tanto la intolerancia como el odio de los musulmanes contra Estados Unidos.
Clinton ha sido la funcionaria estadounidense de más alto rango en hablar en contra de la quema del Corán prevista, indicando que se sentía “alentada por la clara e inequivoca condena del vergonzoso e irrespetuoso acto por parte de los líderes religiosos estadounidenses de todas las religiones.”
La Casa Blanca también alzó su voz al advertir que el caso provocaría indignación en el mundo islámico y pondría en riesgo las vidas de los soldados estadounidenses en Afganistán.
“Coloca a nuestras tropas en una situación compleja”, indicó el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs.
Gibbs se hacía eco de los comentarios realizados por el comandante en jefe de las fuerzas de la OTAN y de las tropas estadounidenses en Afganistán, general David Petraeus, quien advirtió que la quema del Corán brindaría propaganda para los insurgentes.
Pero la pequeña iglesia, el Dove World Outreach Center en Gainesville, Florida, anunció que la quema de ejemplares del Corán es su forma de recordar a las 3.000 víctimas de los terroristas de Al-Qaida en los atentados del 11/9 y enviar una advertencia “a los elementos radicales del Islam”.
A pesar de que hace unas semanas las autoridades de bomberos rechazaron una solicitud para celebrar la quema del Corán al aire libre, la policía no puede intervenir hasta que los 200 ejemplares del Corán estén efectivamente encendidos.
El coro de críticas hacia la quema del Corán aumentó este miércoles.
La canciller alemana Angela Merkel calificó el miércoles el hecho de “odioso” y de “error” mientras que el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, condenó el proyecto, estimando que un acto de esa naturaleza no puede ser apoyado “por ninguna religión”.
El secretario general de la Liga Árabe, Amr Musa, calificó a Jones como a un “fanático” y le dijo a la AFP que se opone a esta acción “destructiva”.
Un alto jerarca de la Hermandad Musulmana, Essam al-Erian, indicó en El Cairo que la ceremonia sería un “acto de barbarie, con reminiscencias de la Inquisición” y que “incrementaría el odio del mundo musulmán contra Estados Unidos”. GAINESVILLE, EEUU, (AFP)