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España adopta la reforma del mercado laboral antes de una huelga general

9 septiembre, 2010

MADRID (AFP) – El Congreso de los Diputados español aprobó definitivamente este jueves una ley que flexibiliza el mercado laboral, contra la que los sindicatos convocaron una huelga general para el 29 de septiembre, dentro de un contexto marcado por un desempleo galopante.

Según un comunicado difundido por el Congreso, los diputados aprobaron una parte de las enmiendas introducidas por el Senado, durante una votación en segunda lectura, última etapa del paso del texto por el parlamento antes de ser publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

La reforma impulsada por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero pretende flexibilizar el mercado laboral español para que sea más competitivo, en un país donde el desempleo se disparó durante la crisis a más del 20%, o sea el doble de la media de la Unión Europea (UE).

El objetivo del gobierno es inducir a los empresarios a elegir contratos indefinidos en un mercado laboral donde existe una gran diferencia entre los trabajadores estables, que gozan de una protección relativamente buena, y aquellos sometidos a contratos precarios, cuyo número va en aumento.

La nueva ley generaliza un contrato de trabajo indefinido con menor indemnización por despido, limita el recurso a contratos temporales, introduce más flexibilidad horaria en las empresas y facilita el despido por razones económicas.

El gobierno había aprobado esta reforma por decreto ley el 16 de junio, en un momento en que los mercados miraban con lupa a España por las dudas existentes sobre su capacidad para frenar la explosión de sus déficits públicos.

Pero el Ejecutivo había aceptado que este decreto, con entrada en vigor inmediata, quedase en un proyecto de ley y fuera debatido por los diputados y los senadores para que se pudieran introducir enmiendas.

Finalmente la reforma fue aprobada gracias a la abstención de los diputados del Partido Nacionalista Vasco (PNV, centroderecha), cuyo voto será crucial próximamente para sacar adelante los presupuestos generales de 2011.

Esta reforma, junto con la intención del gobierno de retrasar la edad de jubilación de 65 a 67 años, sacó de sus casillas a los sindicatos, con los que Zapatero había mantenido una relación idílica tras su llegada al poder en 2004.

Como consecuencia, los sindicatos convocaron una huelga general para el 29 de septiembre en protesta contra la reforma del mercado laboral, pero los observadores no cuentan en general con que tenga un gran seguimiento, sobre todo porque la ley ya habrá entrado en vigor.

Según un sondeo publicado el domingo por el diario El País, sólo el 9% de los españoles está seguro de que seguirá la huelga general y el 13% cree que lo hará “probablemente”.

Y a la inversa, 55% anuncia que no participará en ella y 18% que “probablemente” no lo va a hacer, aunque el 58% de los encuestados considera que la huelga está justificada.

El ministro de Trabajo Celestino Corbacho insistió en que la reforma coincide con el comienzo de la recuperación económica y que reforzará las bases para la consolidación de una economía sostenible.