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Virgen del Rocío, religiosidad y turismo

9 septiembre, 2010

BIBLIAN.- El cielo azul, el brillo y calor intenso del sol, el aroma de las flores y campos verdes del valle del río Burgay, el paisaje del cerro Zhalao, su entorno y fe inquebrantable de miles de fieles, fue el escenario de la fiesta religiosa turística en honor a la “Santísima Virgen del Rocío” de Biblián.

“Junto a mi familia, durante 25 años vengo desde la Provincia de Loja, cantón Paltas a venerar a la Madre del Salvador, que se encuentra en la cima de este bendito cerro llamado Zhalao de Biblián, lo hago porque durante mi juventud, viví preso de la enfermedad del alcoholismo y por exigencia de mi esposa vine a este santuario y me curé, recuperé a mi familia y hoy vivo feliz en el hogar”, narró Esteban Bustamante, un anciano de 75 años. Esta historia se repite.

Desde el parque central, los fieles caminan a pie un kilómetro hasta llegar al Santuario, es un camino empedrado y cuesta. Para los niños, jóvenes y adultos no es problema, es distracción, lo duro es para los fieles que superan los 60 y 70 años y enfermos, pero lo hacen a pie y a mutelos esa es la devoción caminar, claro que personas que no pueden hacerlo llegan en vehículos, pero es la excepción. Esta vez, el sol brilló en otras ocasiones hay lluvia, pero no son impedimento para llegar a los pies de María, sostiene Sergio Abad.

“Personas de toda condición económica y social, sin importar el color de la piel, la lengua, la vestimenta, ni los bolsillos llenos de billetes o vacíos de la región austral, del país y extranjero el 7 y 8 de septiembre de cada año, llegan al Santuario de la Virgen del Rocío ubicado en la pared del cerro Zhalao, a venerar a la “Madre del Salvador”, que su fiesta es patrimonio cultural, religioso y tradicional de Biblián”, analiza Francisco Córdova.

Desde el 20 enero 1894, permanece la imagen de María con advocación de Virgen del Rocío en el cerro Zhalao. Por iniciativa del sacerdote de la época, Daniel Muñoz Serrano, quien ante la sequía de seis meses que vivió el Valle de Biblián, tomó la decisión de elevar plegarias a la Virgen Santísima en la cumbre del cerro, oficio la misa y las 15h00 la lluvia de hizo presente y los fieles gritaron “Virgen del Rocío”, nombre que se conserva hasta la fecha, narró Bolívar Montero, historiador.

El primer templo era de madera, pero en la administración del sacerdote José Benigno Iglesias, se construyó de piedra y mármol, obra que permanece hasta la fecha, y hoy, es parte del patrimonio arquitectónico y cultural del Ecuador, por su ubicación estratégica, arquitectura y símbolo de la identidad cultural, religiosidad, trabajo y abnegación de los hijos de Biblián, sostiene Montero.

ACTIVIDAD TURÍSTICA

La fiesta de la Virgen del Rocío, en el Santuario de Zhalao, se realiza cada año el 8 de septiembre, porque ese día la Iglesia Católica celebra la Natividad de la Virgen María.

Estadísticas dicen que este periodo, no menos de 30.000 personas pasan por el Santuario, lo que significa reactivar al economía local y fomentar el turismo religioso y cultural, proyecto que no tiene mucha promoción, pero se vende por sí solo.

Pequeños comerciantes de comida rápida y típica, ropa, velas y otros objetos se benefician con la presencia de mucha gente. Es importante resaltar que el sector del transporte del Austro se moviliza a Biblian. (JBM)

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