Reforma educativa

Publicado el 2011/02/12 por Editorial



Si bien el Ministerio de Educación anunció recientemente la puesta en marcha de una nueva reforma educativa, esta vez para unificar el bachillerato, todavía no existe un debate suficiente como para afinar el documento y llevarlo a la práctica. Unas pocas instituciones y organismos han hecho escuchar sus criterios al respecto y salvo excepciones los puntos de vista son favorables. Sin embargo debatir lo más ampliamente el proyecto especialmente con los profesores es fundamental para que no ocurra lo que ha pasado frecuentemente en el pasado es decir que se imponga verticalmente un proyecto sin las necesarias consultas. Cuando ello ha ocurrido, el fracaso ha sido completo pues simplemente los profesores, si bien formalmente acatan la orden sobre nuevos planes y programas, sin embargo no lo aplican en la práctica diaria del aula, que es lo que finalmente cuenta.

La estructura actual del bachillerato con varias especializaciones y modalidades es un modelo agotado. Las grandes tendencias en educación en estos días van por el camino de una formación general sólida, alejada de las especializaciones tempranas. A un joven a los quince años no se le puede exigir que escoja un campo del saber para el que tenga realmente aptitudes e inclinaciones. Inclusive en las grandes universidades del mundo los estudios son generales en buena parte del proceso quedando la selección de una carrera para el tramo final y la especialización para el postgrado es decir para el cuarto nivel. Por ello la idea del Ministerio de Educación de ir a un bachillerato único, es buena. Las pocas críticas y debates no han enfocado contra ese sistema sino más bien contra algunos planteamientos de los planes y programas. Consecuentemente lo que se impone es un debate amplio y franco para que los resultados séanlo mejor posibles.

Emprender una reforma educativa es tarea ardua y compleja. Requiere- primero -un concepto claro de lo que se busca con el cambio pues reformar solamente no basta. Requiere –luego-la organización del esquema y los mecanismos necesarios y es allí en donde si bien el núcleo teórico está elaborado por un grupo de técnicos se hace imprescindible la presencia activa de los profesores, los padres de familia y de todos quienes tienen que ver con el sistema educativo. Es en esta etapa en donde muchas reformas han fracasado por falta de grandes consensos. Cuando no hay esos acuerdos y se quiere imponer verticalmente un modelo, las resistencias afloran desde diferentes sectores. Desde los profesores que no fueron consultados hasta de quienes elaboran textos. Es de esperar que en esta oportunidad el gobierno opte por el camino del debate que en educación como en ningún otro campo es fundamental.


  • http://notengo milton

    Me gusta muchisimo su artículo, pero me podría decir es el autor.Por favor.