“EDUCACIÓN SEXUAL CON VALORES”

Publicado el 2011/03/13 por Editorial



Gonzalo Clavijo Campos

El Plan Nacional del Ecuador, registra que dos de cada tres adolescentes de 15 a 19 años sin educación son madres o están embarazadas. De ellas el 45% no estudiaban ni trabajaban cuando se embarazaron. En los últimos 10 años, el número de niñas de 10 a 14 años que tuvo un embarazo creció preocupantemente en un 74%.

En el Hospital Gineco Obstétrico Isidro Ayora de Quito, cada día 120 menores de 19 años ingresan a consulta externa para controles de embarazo y ocho adolescentes dan a luz cada día. Los ecuatorianos inician la vida sexual a los 16 años, según la investigación presentada en la última edición de la revista Vistazo de este mes de marzo, artículo: “El país de las niñas madres”.

El acuciante problema y drama de la maternidad en niñas y adolescentes evidentemente no es reciente; pero hoy es un asunto de interés nacional, porque el Presidente Rafael Correa anunció un programa urgente para frenar los embarazos entre las jóvenes ecuatorianas. El proyecto de Gobierno contiene cuatro ejes de acción: acceso gratuito a todo tipo de anticonceptivos, incluida la píldora de emergencia que se suministra hasta 72 horas después de una relación de riesgo; educación y consejería sexual; campaña para cambiar los patrones culturales con tintes de violencia y machismo; y participación de los jóvenes. La Dra. Mónica Cañas, responsable de la estrategia nacional, manifiesta que lo ideal es que si ellos toman la decisión de tener relaciones, estén bien informados de los riesgos, de enfermedades de transmisión sexual, de embarazo y que puedan asumir sus consecuencias. Los Representantes de la Iglesia Católica del país, aún cuando comparten la necesidad fundamental de que los adolescentes y jóvenes, reciban Educación Sexual, manifiestan su rechazo a la entrega gratuita de todo tipo de anticonceptivos y al sistema de información sexual explícita y desprovista de valores morales, con una metodología que no respeta la autoridad de sus padres.

La Iglesia advierte de los estragos causados por la implantación de programas de educación sexual similares, en otros países, con evidencia abrumadora: vida promiscua entre los adolescentes, más abortos, tasas elevadas de divorcio, la esterilización, la contaminación química del cuerpo femenino con los anticonceptivos, ¡la mayoría de ellos son abortivos!, violencia doméstica, el SIDA, una pandemia de enfermedades transmitidas sexualmente que han dejado estériles a miles de mujeres.

En el reciente documento publicado por el Vaticano “Sexualidad humana: verdad y significado”, se hace un ferviente llamado a los padres para que recuperen la tarea de educar a sus hijos sobre estos temas, con todo el derecho que les pertenece; tarea que a menudo, y erróneamente, los educadores profesionales, las escuelas y los medios de comunicación social les han usurpado.

“Es necesario no reducir el tema a la genitalidad. Se debe buscar la dimensión física, psíquica y espiritual y encontrar un enfoque en los sentimientos. La solución no es repartir preservativos, se puede proteger el cuerpo, pero no hay condones para el alma”, señala en este mismo contexto Carlos Landa, representante de la organización Profesional Alfa y Omega en el Ecuador.