Leo Rojas, cuencano que enamoró con música andina

Publicado el 2012/01/01 por AGN



Con una quena, palo de lluvia y toyos, Leonardo Santillán Rojas transportó al publico alemán a conectarse con la naturaleza por medio de los sonidos de instrumentos andinos. La noticia sobre un ecuatoriano que ganó un concurso de talento artístico en Alemania, sorprendió a su país de origen y a su familia, quienes lo acompañaron desde la distancia en todo el programa. María Elena Santillán, tía de Leo, comentó que su sobrino nació y vivió su infancia en el barrio San Francisco de Cuenca. Sus padres oriundos de Otavalo, laboraban en la venta de ropa, negocio que perdura con sus familiares. María Elena manifestó que su hermana Juana Santillán controlaba las actividades de Leonardo, por lo que su rutina era estudiar y acompañarla en el puesto de ropa. La primaria la culminó en la escuela Eugenio Espejo y avanzó unos años en el colegio UNEDID. A los 14 años, su padre Segundo Torres decidió llevarlo consigo a Alemania, ya que el joven no era afanoso en los estudios pero sí en la música, como su padre. La pasión por los instrumentos de viento surgió a los nueve años, cuando comenzó a imitarlo con la flauta, quena, charango, guitarra, entre otros. Mientras los niños del sector jugaban en la plaza, Leo permanecía sentado en los pilares del negocio junto a su madre y tía. La actividad favorita era reunirse con sus primos y entonar varios temas indígenas.

En el extranjero La vida en Alemania no fue fácil para un adolescente que deja a su familia para buscar nuevos rumbos en los caminos de su padre. Los primeros años en otra nación lo ayudaron a adaptarse sin dejar la pasión por la música. Cuando la venta de prendas tejidas no llenaba las expectativas, el músico se trasladaba a las calles de Berlín para entonar los temas que lo llevaron a la final del concurso. De esa manera, las personas que lo escuchaban se estremecían por los sonidos que despertaban sentimientos extraños. Además, por su talento y personalidad responsable y sencilla enamoró a su esposa polaca, con la cuál lleva cinco años de matrimonio, señaló Elena. Hace cuatro meses, Leo comunicó a su madre que participará en un concurso de talentos, porque deseaba difundir la música andina en culturas diferentes. Lo fundamental era participar aunque no quedara en una ubicación. Sin embargo, su talento convenció al público y al jurado, lo cual lo llevó etapa tras etapa, hasta la final. Elena recordó con alegría, los momentos en los que Leonardo les informaba con emoción su paso a la semifinal y la manera en la que se prepararía. En cada presentación dada, recibir los aplausos de personas ajenas a su cultura indígena, lo motivaba a seguir y creer que la final sería su objetivo. Es por ello, que sus familiares recuerdan que los deseos de Leo es ayudarlos y con el dinero ganado, obsequiarles una vivienda en Otavalo.

Concurso El compatriota interpretó del tema “El pastor solitario”, de Gheorghe Zamfir en la primera presentación. El jurado y el público asombrado por la habilidad de su arte, le dio el pase para la siguiente ronda. En la final, Rojas apareció montado sobre un caballo blanco y acompañado de una espectacular escenografía, nuevamente estremeció a los asistentes con el tema “El cóndor pasa”. El migrante ganó como premio 100.000 euros y el cariño de sus fans que flameaban la bandera ecuatoriana. Rojas enfrentó a nueve finalistas que fueron los que más votos telefónicos tuvieron por parte del público televidente. Entre los géneros que participaron constan el canto, baile, acrobacia, piano, entre otros.