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Al Expreso Austral siempre abordaron buenos arqueros

7 enero, 2012

Esteban Dreer

Cuando de contrataciones se trata, una de las posiciones en la que menos errores registra el Club Deportivo Cuenca es en el arco. El último caso fue Esteban “El Rifle” Dreer que se desvinculó del cuadro morlaco luego de cumplir una buena campaña desde el 29 de noviembre de 2009.
El cancerbero argentino tiene a su haber un récord que implantó el año anterior. Durante 85 partidos no abandonó el arco morlaco convirtiéndose en el jugador del balompié ecuatoriano con mayor número de partidos consecutivos.
A Dreer lo antecedió, Javier “El Flaco” Klimowicz. Su nombre quedó inscrito en la historia de los “Camisetas Coloradas” al formar parte del plantel que logró en 2004 el título nacional en la Serie A. “Klimo” llegó y se consagró a tal punto que ese mismo año le nombraron el mejor guardameta del torneo. Defendió al Cuenca en las Copas Libertadores 2005, 2006 y 2008.
En esta última lo hizo como ecuatoriano tras efectivizarse su nacionalización en 2007. Formó parte de la selección nacional hasta que en 2009 se vinculó al Emelec, club que se hizo de sus derechos económicos y federativos.

Piazza-Pereyra

Después de un largo diálogo con gente que lleva varios años vinculada al club, se pudo sacar a limpio algunos de los nombres que defendieron al equipo en diferentes temporadas y categorías.
El primer guardameta que defendió al Cuenca en Primera División fue el uruguayo Rodolfo Piazza (1972-1974). A pesar de ser un excelente arquero de gran ubicación y juego aéreo, no tuvo la dicha del ecuatoriano Enrique “Chino” Aguirre (1975-1977) y del argentino Juan Domingo Pereira (1977-1981) que jugaron Copa Libertadores.
Aguirre tuvo problemas con el juego aéreo por su baja estatura aunque era muy ágil y volador, su actuación era irregular y alternaba con el también guayaquileño, Carlos Sánchez. Sobre Pereira, el libro “Pasión por el Fútbol” de Alfonso Harb, lo señala como “el mejor guardameta que ha tenido la institución y de los mejores en su puesto, que han llegado a nuestro balompié….; volador, era de los que salvaba goles a diestra y siniestra con gran oficio y fue uno de los primeros arqueros en salir jugando con el pie, un estilo que lo universalizó Higuita; pero, que era muy propio de Pereyra. Su gran nivel entusiasmó a Barcelona, equipo que lo incorporó en 1981, donde salió campeón”.
No pueden pasar por alto otros arqueros que escribieron su nombre en la década de los 80 como el argentino Antonio Álvarez y el ecuatoriano Edgar “El Gato” González.

Otras figuras

En la década de los 90 surgen nombres como Israel Rodríguez (seleccionado nacional), Carlos Villavicencio, Lindemberg “El Tarzán” Espinoza (ecuatorianos), Daniel Gazaniga (argentino), Carlos Panciroli (argentino), Robin Pico (ecuatoriano).
Cerca de entrar al nuevo milenio, aparecieron los nacionales: Emilio “El abogado” Valencia, Jorge Corozo, Damián Lanza, Carlos Morán, Israel Álvarez, Angel Mosquera y Hamilton Piedra.
Lanza tuvo su oportunidad merced a la sanción de tres meses que le impusieron a Javier Klimowicz por quitarle la tarjeta al árbitro Mauricio Reinoso. Sus actuaciones no defraudaron, llegó a la selección nacional y su fama aumentó tras convertir un gol de arco a arco a Liga de Quito en 2004. Álvarez, en cambio fue el primer arquero cuencano en tapar en una Copa Libertadores y Piedra, el arquero más joven (18 años) en debutar con el buso colorado en Primera División (12 minutos).

Juan Benítez: preparador de arqueros

Para el preparador de arqueros del Deportivo Cuenca, Juan Carlos Benítez, al momento de contratar un arquero analizan sus actuaciones, rendimiento y cantidad de partidos que juega. Una vez que se concreta la vinculación, depende del trabajo, señala el “Chino” Benítez quien no descuida la capacitación para transmitir a sus pupilos conocimientos que vayan acordes a la realidad.
“En la actualidad los arqueros se deben involucrar cada vez más a los entrenamientos habituales del plantel porque el mismo reglamento indica que cada vez tiene que jugar más con los pies, no tienen que ser torpes para decidir situaciones que a lo mejor le comprometen en el juego y que debe resolverlo sin las manos”.
Otro aspecto que considera importante es el trabajo psicológico para “afrontar todos los avatares que trae la evolución del fútbol”. En cuanto a la estatura señaló que todo depende del trabajo “porque los que no tienen una estatura promedio importante es muy probable que tenga una fuerza de piernas tremenda, que tenga un despegue significativo”.
Sobre Marcelo Ojeda señaló: “No es fácil jugar en primera división en Argentina teniendo una baja estatura (1,80) si no tenés condiciones espectaculares; así que eso es lo que vamos a tener, con eso vamos a trabajar y sin duda vamos a tratar que logre el mejor nivel y estemos todos felices y contentos de no habernos equivocado de traerlo. Él le va a aportar una cuota de satisfacción y motivación a la gente para que acuda al estadio. (BST)