La incomodidad que sentía el público que acudía al estadio de la Universidad de Cuenca para presenciar algún evento deportivo, esta a punto de erradicarse. El director del Instituto de Cultura Física de la Universidad de Cuenca, Julio Abad, informó que el próximo lunes empezarán los trabajos para reparar los graderíos que en la actualidad se encuentran destruidos.
Estudios técnicos preliminares determinaron que la obra costará 1.500 dólares, Según Abad, el presupuesto se cubrirá con autogestión y alrededor de 1.000 dólares que recibieron de una Fundación Social por intervención de Acción Social Municipal.
Con esta medida, Abad espera dar una mejor imagen al escenario deportivo que en la actualidad recibe a los padres de familia de los jugadores que militan en los diferentes equipos del interescolar de fútbol sub-10.
Recaudación
Ante la inquietud de los padres de familia sobre el destino que dan los organizadores del interescolar de fútbol, al dólar que les cobran a la entrada del estadio, Telmo Matute, titular del Programa, indicó que el dinero recaudado se va directo a la tesorería de la Federación Deportiva Estudiantil del Azuay.
“Nosotros no manejamos el dinero”, aclaró Matute al tiempo de justificar la venta de entradas como única vía para financiar los gastos que ocasiona la organización de los interescolares en cerca de 40 disciplinas. A decir de Matute, la organización requiere de un presupuesto de 80 mil dólares anuales.
“Necesitamos pagar a los árbitros, comprar los trofeos y a veces nos toca alquilar los escenarios deportivos. Ahora, para el fútbol-sub10 no nos están cobrando un dólar y en agradecimiento nos comprometimos en ayudar con abono y urea para la cancha, a arreglar los tableros de básquet y a pintar las canchas”, añadió. (BST)