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Huellas de la corrida de toros sobre lienzo de Carrasco

12 febrero, 2012

Chamón Ortega junto al toro en el ruedo sobre el lienzo de siete metros de largo por tres de ancho.

Con dos horas de retraso arrancó el ruedo taurino como modelo para la obra de arte de Edgar Carrasco, cuyo objetivo fue plasmar la acción del torero frente al animal enfurecido.

Con los aplausos de los invitados sentados en los graderíos de la Plaza de Toros, el primer bovino salió para que los novilleros y el torero preparen el terreno y sus movimientos. Después de unos largos 20 minutos, e toro de color negro bajó su defensa y regresó por la puerta de toriles.

Enseguida, los personajes colocaron el lienzo sobre la plaza cubierta de aserrín para asegurarla a la tierra y evitar que se mueva con las fuertes pisadas. De igual manera pasaron varios minutos hasta que el segundo toro, esta vez de color rojizo, salió más bravo que el primero y levantó el lodo que rodeaba la valla de seguridad.

Ya sobre el lienzo con el animal, Ortega y Maldonado comenzaron con el proceso de la escenificación plástica. El nombre de la acción artística fue “El ruedo, un lienzo”, una obra donde se descarta las banderillas, espadas y cortes de oreja de las reses que intervinieron en la pintura, señaló Carrasco.

El torero fue el encargado de regar la pintura sobre la base por medio de la muleta, en la que colocó un dispositivo con líquido amarillo, color primario en el lienzo. Luego los dispositivos fueron cambiados hasta que la obra adapte variedad de colores y formas según el movimiento de los protagonistas.

Para la combinación de colores y las figuras, Edgar Carrasco coordinó el concepto y destrezas con Ortega y Maldonado, para que el mural presente una idea del objetivo. A la final de este trabajo, su autor colocará una galería virtual para subastarla, en especial a personas apasionadas por el ruedo. Cabe recalcar que parte de la venta será donada a un convento de la ciudad.

Todo el acto fue acompañado con la música de Mozart y Beethoven, interpretadas por los violinistas Isaac Ormaza y Jacob Ormaza. Al final del evento se presentó una muestra hípica infantil.(OEM)

Detalles
La hora publicada para el público fue a las 11h00, pero su inicio fue a las 13h00. Todo el proceso de la obra lo realizaron contra el tiempo ante la amenaza de una fuerte lluvia durante la tarde. Sin embargo, las personas permanecieron atentas al acontecimiento.

El traje que usaron para el ruedo fue algo simple sin mayores reflejos ni lentejuelas. Solamente el novillero usó sombrero característico del torero, pantalón ceñido, camisa blanca, zapatillas planas, capote de paseo y coleta.

Edgar Carrasco no participó directamente en su obra, pero sí coordinó con sus personajes para que el resultado sea un juego visual de una acción sin muerte.

Los novilleros ofrecieron un ruedo amistoso con el toro de turno, sin agresión alguna.