La historia musical a través de instrumentos precolombinos

Publicado el 2012/04/21 por AGN



Sale Rodrigo Covacevich entre una luz tenue y de pronto suena como el lenguaje de las aves un ritmo lleno de silbidos, eso transporta a las alturas de los andes ecuatorianos, peruanos, bolivianos o chilenos. El músico toca un rondador, el mismo instrumento que en Perú lo llaman antara u en Bolivia lo relaciona con la familia de los zicus y los mapuches originarios de Chile lo conocen como las epifilcas.

Rodrigo es un etnomusicólogo que lleva 10 años investigando sobre los instrumentos musicales precolombinos, un proyecto que nace de un largo estudio sobre la música precolombina,que permite ver y apreciar una sonoridad muy difícil de encontrar en cualquier lugar, esos sonidos según el autor, eran parte de las culturas ancestrales de Latinoamérica y a través de la instrumentación musical originaria se puede apreciar la cosmovisión de esos pueblos.

Todo un viaje por esa parte del cono sur relacionada con el Tahuantinsuyo, para entender como las culturas que habitaron y las que habitan a lo largo del Cápac Ñan se desarrollaron musicalmente. Descubrir que la presencia y funcionalidad de esos instrumentos fue dándose a medida que el investigador visitó comunidades en los lugares más distantes durante fiestas y ritos, esto posibilitó ver como esas identidades sonoras rituales se va silenciando, por lo tanto el trabajo investigativo científico tiene como fin no rescatarlas sino realzar aspectos interesantes de nuestras culturas.

El proyecto es un regresar del tiempo a través del sonido, porque los libros dan una idea, muy concreta y cercana, los museos amplían esa idea, pero al final el sonido es el meollo del asunto, la música con el instrumento originario otorga la capacidad de ir más allá o más acá y enseña como sonaba cierto instrumento en cierta época, entonces todos los estudios antropológicos son reforzados por la sonoridad.

Covacevich investiga los instrumentos desde el período del paleoindio, es decir 10.000 años A.C hasta 500 años AC, enfocando la conquista incluso, en lugares de Ecuador, Bolivia, Chile. Esos aparatos sonoros posibilitan conocer que el hombre siempre se relacionó con el sonido, mucho más en la era precolombina que ahora.

Las cualidades sonoras de esos instrumentos era el imitar los sonidos, de las aves, el mar, el río, el viento, el trueno, que los constructores e intérpretes lo imitaban a través de objetos que ellos mismos creaban, instrumentos de piedra, hueso, cerámica, que tiene que ver con la capacidad que tenían nuestros ancestros para manejar el tiempo, además había una ritualidad al momento de hacerlos, porque eran objetos ceremoniales de importancia para la fiesta, la cosecha, la siembra, habían instrumentos para finalidades sociales, rituales y festivas.

Botellas silbatos de agua, las antaras, los silbatos de hueso de cóndor, plumas de ave para llegar a la naturaleza, al cosmos, a los dioses. Covacecich viaja a donde se asentaron las culturas Chimú, Carán, Chinche en Perú. En Ecuador donde habitaron las culturas: Chorrera, Narrío, Jama Coaque, en Chile con los Tiahuanacoy y la cultura Mapuche. (BSG).