La zona de tolerancia

Publicado el 2012/07/21 por AGN



Los habitantes de la zona urbana, en los alrededores de la calle Cayambe, en donde se encuentran ubicados varios prostíbulos, han hecho conocer sus puntos de vista que en lo fundamental se centran en pedir al Municipio una reubicación de estos sitios y la decisión de oponerse a cualquier intento de consolidar a esa área urbana como zona de tolerancia. El problema es complejo y demanda un tratamiento integral de manera que se atienda los justos puntos de vista de los moradores –que son ciudadanos con iguales derechos que todos a vivir con seguridad, derecho del que hoy están marginados- y al mismo tiempo se ayude al Municipio a buscar la mejor solución posible. Posiblemente la solución equilibrada podría ir por prohibir terminantemente el establecimiento de nuevos prostíbulos en esa zona, sometiendo a los que funcionan legalmente a controles más estrictos y sacando a aquellos que no tienen autorización y disfrazan su actividad a través de bares, lugares de comida y simples casas de habitación. Hemos señalado en varias oportunidades que en casi todas las ciudades existen actividades que no son bien vistas porque no constituyen buenas vecindades. Son casos como los de las zonas industriales -por ejemplo- que normalmente no son aceptadas pues nadie quiere tener cerca de su vivienda un emplazamiento de fábricas con su carga de polución, tráfico alto y aglomeraciones. Las denominadas zonas de tolerancia son igualmente mal vistas por los vecinos y es totalmente explicable y justo que así ocurra. A nadie le gusta tener cerca de su casa una concentración de prostíbulos que a su vez traen consigo, alcohol, drogas y violencia extrema, como ha ocurrido en el barrio Cayambe durante estos últimos meses en que se han producido asesinatos frecuentes y violencia extrema. En ciudades como Quito-por ejemplo- municipios de años pasados tomaron la medida dura pero necesaria de reubicar la zona de tolerancia que funcionaba en torno de la 24 de mayo. Hoy esa área urbana ha sido regenerada y es uno de los sitios importantes para el turismo en el centro histórico. Obviamente para tomar esa medida se requirió decisión política. En el caso de Cuenca, posiblemente la ubicación de los prostíbulos donde hoy están, fue acertada hace diez o veinte años cuando era una zona periférica. Hoy ya no lo es. El Municipio tiene en este campo un problema ciertamente complejo porque no es fácil la reubicación exigida. Pero tampoco es tolerable que se consolide por norma a ese sector como zona de tolerancia, lo que generaría una reacción explicable del vecindario


  • andres verdugo

    Muy cierto todo….. la palabra clave es “DECISION” de las autoridades a las que elejimos Cuenca tan bella va a la deriva ….. colocar cámaras retenes etc no mejora nada …. Es preferible tener casinos y no prostibulos , decidan clausurar definitivamente