Japón, 2 años después del Tsunami

Publicado el 2013/03/11 por AGN



Los japoneses observaron este lunes un minuto de silencio a las 14:46, en homenaje a los 20.000 muertos y desaparecidos del sismo y el tsunami del 11 de marzo de 2011, que además causó un grave accidente nuclear en Fukushima. La catástrofe que golpeó al noroeste del país dejó oficialmente cerca de 19.000 muertos y desaparecidos, a los cuales se suman más de 2.000 personas fallecidas debido a la degradación de sus condiciones de vida.

En varias localidades afectadas la vida se detuvo a la hora fijada para observar un minuto de silencio, como en Ishinomaki, ciudad mártir traumatizada por la muerte de 4.000 personas, entre ellas más de 70 alumnos de la escuela primaria de Okawa, arrastrados por las aguas cuando trataban de refugiarse en las alturas.

Las sirenas resonaron para marcar el triste aniversario en esta ciudad costera sacudida por un viento glacial este lunes, mientras que numerosas ceremonias se llevaban a cabo en la costa noroeste azotada por el tsunami y en otros lugares del país. En Tokio, el emperador Akihito saludó la memoria de las víctimas durante una ceremonia nacional en presencia del primer ministro, y pidió que no sean olvidadas las víctimas ni las personas que viven “en condiciones difíciles, en refugios, en las regiones devastadas”.

El emperador insistió en la necesitad de realizar ejercicios de prevención para salvar al mayor número de personas en caso de una nueva catástrofe natural. Por su parte, el primer ministro Shinzo Abe, se comprometió a construir un país más resistente frente a los desastres y pidió el apoyo de la población. Desde que regresó al poder en diciembre, Abe – jefe de la derecha japonesa – ha visitado en tres ocasiones las regiones devastadas. La gestión de la catástrofe por sus predecesores de centro izquierda había sido muy criticada.

El viernes 11 de marzo de 2011, a las 14H46 locales (05H46 GMT), un violento sismo de magnitud 9 sacudió el fondo del Océano Pacífico, a pocas decenas de kilómetros de la costa noroeste de Japón. Menos de una hora después, una enorme ola de más de 20 metros de altura se abatía contra el litoral de la región de Tohoku (noroeste), llevándose a su paso todo rastro de vida, destruyendo puertos, viviendas, escuelas y fábricas, y provocando un terrible accidente nuclear en Fukushima.

“De repente nos encontramos en medio de un mar negro… Cuando vi el cuerpo de mi madre en la morgue unos días después, me di cuenta de que era la realidad”, declaró durante la ceremonia nacional en Tokio una estudiante. Dos años después del tsunami, los buzos siguen buscando cuerpos en la costa de Ishinomaki, en fondos marinos llenos de desechos acarreados por la ola.

En el litoral los trabajos de reconstrucción continúan. Se ha hecho mucho para despejar los escombros, pavimentar nuevamente las calles y reconstruir las infraestructura vitales, pero más de 315.000 personas siguen viviendo en alojamientos temporales. En la central nuclear Fukushima Daiichi (220 kilómetros al noroeste de Tokio), en donde cuatro de los seis reactores fueron dañados por el tsunami, la situación es estable pero se necesitarán 40 años para desmantelar las instalaciones afectadas. Por su parte, la población se preocupa por los efectos de la radioactividad en la salud, a pesar de los reportes tranquilizadores de las autoridades.

Centenares de víctimas del accidente nuclear recurrieron a la justicia japonesa este lunes para exigir que Tepco, la empresa que administraba la central nuclear accidentada, acelere los trabajos de descontaminación. También, la asociación de defensa del medio ambiente Greenpeace acusó este lunes al gobierno nipón de no ayudar lo suficiente a los refugiados que tuvieron que dejar la región a causa de las radiaciones.

Decenas de miles de personas se manifestaron este fin de semana en Japón para exigir un abandono rápido de la energía nuclear en el país. Por su parte, el gobierno quiere reactivar los reactores que pasaron las nuevas inspecciones de seguridad. Sólo dos de los 50 reactores del país funcionan actualmente.