Los venados, otra especie amenazada por cazadores

Publicado el 2013/05/06 por AGN



 

Fotografías de venados muertos colgados de una pata, tirados sobre hierba o exhibidos como trofeo por personas con armas de fuego, circularon la semana anterior en las redes sociales provocando el rechazo de algunos ciudadanos que piden a las autoridades hacer algo al respecto. Esteban Toracchi, director regional del Ministerio del Ambiente del Azuay (MAE), dio cuenta que la institución investiga el caso. Toracchi dice que se coordinará con el Ministerio del Interior y Fuerzas Armadas para, a través de labores de inteligencia, conseguir las pruebas necesarias afín de que un juez emita una orden para detener a los responsables. El funcionario considera que el problema radica en la “ignorancia y complejo de superioridad de ciertas personas que creen que por el hecho de tener un arma pueden matar todo lo que se les cruza… es algo que no tiene sentido”. Ernesto Arbeláez, del zoológico Amaru, opina que la cacería en los páramos se debe primero a la parte cultural, ya que los campesinos han estado acostumbrados a cazar animales como parte de ritos mitológicos o para alimentarse, algo que actualmente es poco común. Otra causa, a decir de Arbeláez, es la falta de información, porque no se ha sabido transmitir a la ciudadanía la importancia de los animales en el ecosistema. El biólogo explica que en el Azuay existen dos especies de venados, los de cola blanca, que habitan en páramos y el venado colorado que vive en los bosques andinos y está en peligro de extinción. Arbeláez anota que los venados cumplen la función de dispersar las semillas de árboles y plantas nativas de la zona mediante su excremento. Además, sirven de presa para otras especies como pumas, lobos y cóndores que se alimentan de sus cuerpos muertos, lo que permite mantener el equilibrio en la naturaleza. El especialista advierte que para las actividades de cacería no están establecidas normativas efectivas y a ello se suma que los cazadores desconocen las leyes. En ese contexto, Arbeláez observa que es tarea del MAE, Municipio, Juntas Parroquiales, sistemas educativos, buscar mecanismos para difundir información sobre la importancia de cuidar los ecosistemas.

Detalles - El artículo 437 del Código Penal establece que: “El que cace, capture, recolecte, extraiga o comercialice especies de flora o fauna que estén legalmente protegidas…, será reprimido con prisión de uno a tres años”. - Ernesto Arbeláez indicó que en los páramos y bosques de la provincia habitan: venados, lobos de páramos, osos andinos, pumas, llamas, cóndores, tucanes andinos, águilas, entre otras especies de animales nativos. - Esteban Toracchi, director regional del MAE, informó que también se considera como delito la posesión de partes de animales silvestres como cuernos, pieles, garras, dientes o cualquier tipo de osamenta de especies nativas.

- El venado colorado está al borde de la extinción, ya que vive solo donde hay buena calidad de bosque andino y éste es uno de los ecosistemas más afectados en Azuay porque en estos sitios están asentadas las ciudades.

- Esteban Toracchi indicó también que el Código Penal establece como agravante al artículo 347 que si el animal cazado, capturado o comercializado está en peligro de extinción la pena de prisión aumenta de dos a cuatro años.

- Ecuador se encuentra dentro de los diez países con mayor biodiversidad del planeta, según publicaciones científicas y el Azuay se caracteriza porque aquí hay gran parte de esa biodiversidad, dijo Ernesto Arbeláez.

Pablo Vallejo

@pabloevallejo