Defensoría del Pueblo boliviana lanza campaña para prevenir matrimonio precoz

Publicado el 2016/02/11 por BLL



La Defensoría del Pueblo de Bolivia lanzó una campaña para prevenir las uniones o los casamientos entre adolescentes y los matrimonios infantiles forzados de niñas con adultos para salir de la pobreza o con quien las agredió sexualmente, informó hoy la institución.

La campaña se centrará en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, y algunos otros municipios aledaños del altiplano, y apuntará a llevar información a estudiantes de 12 a 17 años, profesores y directores de escuelas, señaló la Defensoría en un comunicado.

El Alto, uno de los municipios más pobres de Bolivia, tiene alrededor de 850.000 habitantes y es la segunda más poblada del país, después de Santa Cruz (este).

La institución informará sobre las consecuencias que tienen que enfrentar los adolescentes que decidieron o fueron obligados a casarse o a convivir, y también aquellas niñas de 11 o 12 años forzadas por sus padres a casarse con hombres adultos para salir de la pobreza o con quien las agredió sexualmente.

La Defensoría, que ya realiza talleres con padres y madres sobre esta temática, también instará a los profesores y directores de centros educativos a que orienten a los estudiantes y denuncien casos de matrimonios forzados.

Con esta iniciativa, la entidad busca que las instituciones encargadas de la defensa de los derechos de niños y adolescentes cuenten con mecanismos de registro de casos, para que las campañas de prevención tengan mayor impacto a futuro.

“En estos casos, las niñas y las adolescentes mujeres son las que más sufren porque probablemente tienen que enfrentar un embarazo precoz, lo cual afecta su salud, son víctimas de violencia intrafamiliar, deben abandonar la escuela y por tanto frustrar sus proyectos de vida”, lamentó el Defensor del Pueblo, Rolando Villena.

Esto reproduce “el ciclo de pobreza”, añadió el funcionario.

En Bolivia no existen estadísticas de matrimonios entre adolescentes, ya que priman tipos “no formales” de uniones.

A falta de cifras propias, la entidad citó datos del informe Estado Mundial de la Infancia 2015, que señala que en Bolivia el 3 % de las mujeres de 20 a 24 años se casó o tuvo algún tipo de vínculo antes de cumplir 15 años y que el 22 % ya estaban casadas o tenían algún tipo de vínculo antes de cumplir 18 años.

Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en el país, por cada mil jóvenes menores de 20 años, 88 han quedado embarazadas y cerca de la mitad por un hombre mucho mayor que ellas, añadió la institución.

Dieciséis adolescentes quedan embarazadas a diario, mientras que las muertes relacionadas con el embarazo son la primera causa de mortalidad en jóvenes de entre 15 y 19 años, indica el comunicado.

Con datos del UNFPA, la Defensoría señaló que el 20 % de los adolescentes en Bolivia abandonan sus estudios por razones laborales y el 10 % de las adolescentes lo hacen porque están embarazadas.

El representante del Defensor del Pueblo en El Alto, José Luis Hidalgo, sostuvo que los matrimonios forzados son una violación de los derechos humanos, pues esta práctica no respeta el principio básico del matrimonio e impide la libertad física de la persona, así como su capacidad de decidir su futuro por sí misma.

Las niñas casadas suelen tener más hijos y menos posibilidades de tener ingresos propios, y también son más propensas a sufrir maltratos domésticos y a no denunciarlos, pues tienden a creer que un hombre tiene derecho a golpear a una mujer.

Las normas bolivianas establecen como edad mínima para el matrimonio los 18 años, si bien existe una excepción para que quienes tengan 16 puedan casarse o constituir una “unión libre” siempre que cuenten con autorización escrita de sus padres, o de quien tenga la tutela o la guarda. EFE


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