Historia de la creación del 
Cantón Cuenca
Cuenca
Fecha de fundación 12 de abril de 1557

Las reformas borbónicas modificaron la organización administrativa colonial. Por Real Decreto del 23 de Mayo de 1771, Carlos III ordena que el Corregimiento de Cuenca se eleve a la categoría de Gobernación, bajo el mando de un gobernador militar. Se nombró como primer Gobernador al Capitán Don Francisco Antonio Fernández, pero éste fallece antes de trasladase desde España a territorio americano. En su reemplazo se nombró al  Alférez de Navío  Don Josef Antonio Vallejo y Tacón, en Aranjuez, el 25 de abril de 1776. El nuevo gobernador se posesionó ante el Cabildo de Cuenca el 13 de diciembre de 1777. La recién creada Gobernación comprendía lo que corresponde actualmente a la provincia del Azuay, toda la del Cañar, parte del Sur de la del Chimborazo, hasta Tixán inclusive, la población del Pasaje, de la provincia de El Oro, y la zona de Gualaquiza y Chigüinda pertenecientes actualmente a la provincia de Morona Santiago.    

Para el siglo XVIII la división territorial de la gobernación de Cuenca, según  Juan de Velasco, citado por Cordero Palacios, comprendía “12 parroquias en los siguientes pueblos: Azogues, Cañar, Cañaribamba (hoy Santa Isabel), Déleg, Espíritu Santo (hoy Baños), Jirón, Gualaceo, Molleturo, Paccha, Paute, San Blas, San Sebastián”.
La descripción del padre Juan de Velasco sobre Cuenca en la época de Vallejo, que se señala aquí brevemente, es la siguiente: “La Capital de esta Provincia tan privilegiada por la naturaleza, es la ciudad de Cuenca. El centro, que ocupan los españoles y la plebe… se  compone de cuadros tirados a cordel… las casas de todas las tres partes de la ciudad –Sagrario, San Sebastián y San Blas- son generalmente de adobes y ladrillos crudos, con barro, a excepción de tal o cual pequeña parte, en que hay cal, piedra o ladrillo cocido. Todas ellas son grandes, cómodas y de mediana decencia y todas sin excepción cubiertas de teja de calidad tan excelente, que no pierde su vivo color rojo aún después de muchos años”.

Origen del nombre Azuay

Este nombre proviene, según Cordero Palacios, de la palabra Azua que es “el nombre que el indio azuayo da al vino de los indios o chicha”; en su obra  este autor considera la posibilidad de que la voz azua sea cañari. Pero existen pruebas de que está equivocado, pues es una palabra quechua. Cordero Palacios en su diccionario precisa que azua y aca, esta última vocablo quechua, tienen la misma raíz: aca significa “vino de los indios”, o la chicha de los indios; en un diccionario del quechua cuzqueño aqha significa chicha y aqhay hacer chicha. En su conocido Diccionario Quichua-Castellano, Luis Cordero señala que la voz asua significa en la lengua quichua chicha, asuana hacer chicha, asuagrino ir a hacer chicha. Otro autor, Glauco Torres, en su diccionario Kichua-Castellano dice que Azuay es un toponímico del páramo y nudo de la provincia del Azuay; además señala que la palabra asua significa chicha, asuak chichero (el que hace chicha), asuana hacer chicha, y que Azuay es el nombre de la provincia ecuatoriana; una palabra toponímica, que procede del alto macizo andino del nudo del mismo nombre.  
Oswaldo Encalada, experto en toponimias ecuatorianas y azuayas, señala que Azuay es el nombre de la  provincia austral del Ecuador, y también el nombre toponímico de una localidad en Río Negro-Baños en la provincia del Tungurahua, de una zona de Molleturo (cantón Cuenca), y de un río de Achupallas en Alausí, provincia del Chimborazo. Sobre el Azuay expresa: “la provincia lleva este nombre por el nudo montañoso que antes la limitaba, llamado precisamente nudo del Azuay. Hasta el año de 1880, Cañar y Azuay formaban una sola provincia”. Así pues, podemos señalar que si se repite esta toponimia en zonas de influencia incásica, es mucho más probable que sea una palabra quechua. 

El historiador azuayo Julio Matovelle, en su síntesis histórica de la provincia del Azuay, señala que este término toponímico es cañari y que se descompone de la raíz azu, que significa chicha o licor, y del subfijo ay, que quiere decir de arriba, es decir que Azuay significaría “licor o lluvia del cielo”. Esta interpretación es absolutamente antojadiza, no tiene sustento científico y se equivoca sobre este tema tanto como lo hizo Cordero Palacios; además, al considerar el sufijo ay, que según este autor significa “arriba”, no sería el arriba del cielo, sino el arriba de la parte alta o Hanan, para diferenciarlo de la parte baja o Hurin.

Juan de Velasco, en su Historia Natural del Reino de Quito, señala que Azuay o ashuay, también se escribe Lashuay. En su obra Los Cañaris, Aquiles Pérez indica que Azuay es el nombre del macizo andino que une a las cordilleras occidental y oriental, localizado en el límite entre Chimborazo y la antigua provincia del Azuay, zona que en la actualidad limita con la provincia del Cañar.

En su visita al territorio del actual Ecuador, Humboldt describe al macizo y lo llama también Asuay. En su obra sobre los sitios de las cordilleras y monumentos de los pueblos indígenas de América, publicada en 1878, Humboldt indica lo siguiente: “el llano del Pullal, que así se llama el de Asuay, tiene un suelo en extremo pantanoso, habiéndonos sorprendido encontrar a tales alturas, superiores en mucho a las que mide la cima del pico de Tenerife, magníficos restos de un camino construido por los incas del Perú… al Sur del Asuay, pensándose en el país que este camino de 4.042 m. de elevación absoluta llegaba hasta la ciudad del Cuzco… bajando del páramo del Asuay hacia el Sur, por entre las haciendas de Turcha y Burgay, se halla otro monumento de la antigua arquitectura peruana, llamado inaplica o fortaleza del Cañar…”. Asuay es una montaña de pórfidos y esquistos arcillosos.   

Toda la región al Sur del nudo del Azuay se conoció con este nombre desde épocas coloniales; la provincia del Azuay poseía un territorio mucho más extenso que el actual. El nombre de Azuay y de Cuenca se usó indistintamente en largos períodos históricos.
 
Teodoro Wolf, en su Monografía sobre el Azuay, publicada en 1879, y en su obra sobre Geografía y Geología del Ecuador, de 1892, señala que la provincia del Azuay tiene un área de 10.034 km2 (324 leguas cuadradas), 132.000 habitantes con 44 parroquias, y que se destacan los cantones de Gualaceo, Paute, Girón y Gualaquiza.

La provincia del Azuay durante la Independencia y la República

El sistema administrativo colonial de Audiencias, cabildos y corregimientos, que va desde unas estructuras jerárquicas intermedias hacia divisiones administrativas locales y regionales, se mantuvo sin interrupción durante dos siglos y medio, hasta el momento de la Independencia.
La región que corresponde hoy a las provincias de Azuay y Cañar, en la época de la Independencia se convirtió en el Distrito del Sur, y en el período de pertenencia a la Gran Colombia  constituyó el Departamento del Azuay.  Con la independencia de Cuenca, en su primera constituyente del 15 de noviembre de 1820, bajo el gobierno de José María Vázquez de Noboa -abogado chileno y jefe independentista-, se reconoce y establece que Cuenca es una provincia libre; se la designa como “República de Cuenca”, a la que correspondían los siguientes municipios: Cuenca, Azogues, Paute, Cañar, Gualaceo, Girón y Gualaquiza. Cabe recordar que las provincias de Cañar y Azuay formaban un solo conjunto territorial que se mantuvo  hasta 1880.

En el año 1821, cuando Tomás de Heres era comandante de Cuenca, se divide a la provincia en cantones, y se nombra comandantes, jefes políticos, regidores y alcaldes para cada circunscripción territorial.  

A partir de la Independencia, en 1824, se producen nuevas divisiones territoriales en el Ecuador. Se crean por Decreto, en junio de ese año, los Departamentos de Quito, de Azuay (dividido en las  provincias de Cuenca, Loja y Jaén de Bracamoros, con Mainas) y el de Guayaquil.  La provincia de Cuenca se dividió en cuatro cantones: Cuenca, capital, Gualaceo, Cañar y Girón;  posteriormente se le anexó el cantón Gualaquiza, cuya cabecera fue el Sígsig, lo que demuestra la importancia de los cabildos y municipios en estas áreas densamente pobladas y productivas de la provincia.

En 1825, por Decreto Ejecutivo, se creó el cantón Azogues como anexo a la provincia del Azuay, y en noviembre de ese mismo año se expidió el título de Villa a su favor. En noviembre de 1880 se crea por Decreto Legislativo la Provincia de Azogues, que se desmiembra del Azuay; esta provincia contaba con los territorios del cantón Azogues, del cantón Cañar y de la parroquia Déleg; posteriormente, la Convención de 1884 cambió el nombre de la provincia de Azogues por el de provincia del Cañar.     

En 1830, la primera Constituyente destaca en su artículo primero que el Ecuador se divide en los departamentos del Azuay, Guayas y Quito, reunidos entre sí para formar el Estado ecuatoriano. En el título primero dice: “Del Estado del Ecuador, Sección I, De las relaciones políticas del Estado del Ecuador. Artículo 1.- Los Departamentos del Azuay, Guayas y Quito dan reunidos entre sí formando un solo cuerpo independiente con nombre de Estado del Ecuador. Artículo 2.- El Estado del Ecuador se une y confedera con los demás Estados de Colombia para formar una sola nación con el nombre de República de Colombia”.

La organización política se mantiene con ciertas modificaciones como la  creación o supresión de cantones, anexión de parroquias y división territorial de las mismas, según las necesidades del gobierno nacional y local. De acuerdo con los datos del año 1885, la provincia del Azuay estaba formada por los cantones Cuenca, Gualaceo, Paute, Girón y Gualaquiza. La Ley de 26 de marzo de 1897 y reformas posteriores ratifican ciertas divisiones administrativo-políticas del país, que sigue dividido en provincias, cantones y parroquias.

Conforme crecía la población y se ampliaban las necesidades locales, se fueron creando con el tiempo nuevos municipios; es así que el número de cabeceras cantonales en el Azuay aumentó hasta llegar en 1990 a nueve cantones, y en la actualidad suman 14, además de que existen propuestas de nuevas cantonizaciones. Cada uno de los cantones del Azuay es muy disímil en cuanto al tamaño de la población y de territorio; existen demasiadas desigualdades entre sí, y se han dado problemas de incumplimiento de la Ley con respecto a los requisitos para la creación y formación de los nuevos cantones, que  a su vez implican un alto costo administrativo para el Estado.  
Según los datos del último censo, del año 2001, la cabecera cantonal más importante del Azuay después de Cuenca, que tiene 417.632 personas, es Gualaceo, con 38.587 habitantes. El resto de cantones tiene una población  mucho menor: le sigue Paute, con 23.106; Sígsig, 24.635; Pucará, 20.382; Santa Isabel, 18.015; Nabón, 15.121; Girón, 12.583; Chordeleg, 10.859; Sevilla de Oro, 5.234; Oña, 3.231; San Fernando, 3.961; Guachapala, 3.125; y El Pan, 3.075.   

Dentro del territorio de lo que fuera la provincia de Cuenca, en la actualidad la zona más densamente poblada es la que corresponde al eje Biblián-Azogues-Cuenca-Paute-Gualaceo-Sígsig. Las zonas menos pobladas son aquellas que corresponden a los cerros de la cordillera occidental, al noroeste de Cuenca, y los cerros de la cordillera oriental, al nordeste de Cañar; por ende, los valles están muy poblados, y los declives y zonas con mayor pendiente por los problemas de comunicación y topografía, entre otros factores, no prestan las condiciones adecuadas para asentamientos en esas zonas. En el caso del Azuay, dos ejemplos claros son los de Chaucha y Molleturo; solo recientemente esta última pasa a formar parte del eje vial Cuenca-Molleturo-Naranjal-Guayaquil.



Nicanor Merchán Luco