Tanatoturismo

Diego Atiencia A. // Turismo (UDA)

Museo estatal Auschwitz-Birkenau. Este lugar representa uno de los episodios más oscuros y trágicos del siglo XX.

         

El tanatoturismo, conocido también como turismo negro, obscuro o de dolor, es una forma de turismo que, en los últimos años, se ha vuelto cada vez más popular; inclusive, una serie documental de Netflix llamada “Dark Tourist”, narra sobre un periodista estadounidense que viaja alrededor del mundo buscando sitios escalofriantes, excéntricos y, sobre todo, con un importante valor histórico.

          Se trata de una modalidad de turismo que se basa en el recorrido por sitios asociados a la muerte y la tragedia, como, por ejemplo: Ōkuma (pueblo donde ocurrió el desastre nuclear de Fukushima en Japón) o Yingxiu, epicentro de un terrible terremoto que destruyó el 80% del pueblo de la provincia de Sichuan, China, acabando con la vida de más de 90 mil personas, incluyendo 5.300 infantes.

         En el año de 1996, el turismo negro se convirtió en un campo de estudio, cuando varios investigadores analizaron que ciertos sitios, tanto antiguos como nuevos relacionados con la muerte, atraen visitantes de todas partes del mundo y trataron de entender a qué se debía esto.

         El doctor Philip Stone, profesor de la Universidad de Central Lancashire, es otra de las personas que se encuentran estudiando sobre este tema. Ha escrito varias publicaciones y ha dado diferentes presentaciones, intentando identificar los efectos morales y sociales del turismo negro, determinando por qué las personas deciden visitar estos lugares asociados al dolor y la muerte. Por su parte, el autor Stone ha declarado que el turismo negro representa inmoralmente lo que la moralidad quiere comunicar.

Antecedentes

Las personas han sido atraídas, intencionalmente o no, hacia sitios, atracciones o eventos vinculados de una u otra forma con la muerte, el sufrimiento, la violencia o el desastre. Los juegos de gladiadores romanos, las peregrinaciones o la asistencia a ejecuciones públicas medievales fueron, por ejemplo, formas tempranas de este tipo de turismo relacionado con la muerte; autores como Boorstin, alegan que la primera visita guiada en Inglaterra fue un viaje en tren para presenciar el ahorcamiento de dos personas condenados por asesinato.

De manera similar, MacCannell señala que las visitas a la morgue fueron una característica regular de las giras de París en el siglo XIX, tal vez, un antecedente de las exposiciones ‘Bodyworlds’ en Londres, Tokio y otros lugares que, desde finales de la década de 1990, han atraído decenas de miles de visitantes.

También es curioso señalar que este tipo de turismo es un fenómeno que, a lo largo del siglo pasado, se ha generalizado y diversificado. Smith y Henderson, por ejemplo, sugieren que los sitios o destinos asociados con la guerra, probablemente, constituyen “la categoría individual más grande de atracciones turísticas del mundo”.

Aokigahara o Bosque de los Suicidas en Tokio.

Destinos generales de Turismo Negro

1.- Santuarios.

2.- Actos públicos (Narcotráfico y Terrorismo).

3.- Monumentos conmemorativos.

4.- Lugares donde han ocurrido muertes individuales o en masa.

5.- Fábricas de divertimento oscuro

6.- Exhibiciones oscuras.

7.- Mazmorras o prisiones.

8.- Escenarios bélicos.

9.- Campos de genocidio.

10.- Desastres Naturales.

Motivaciones y problemas ético-morales

La motivación turística puede definirse como “la red global integradora de fuerzas biológicas y culturales que da valor y dirección a las opciones de viaje, el comportamiento y la experiencia” (Pearce, Morrison & Rutledge).

La motivación siempre ha sido un factor clave en el ocio y el turismo y un tema básico en la investigación turística; por lo tanto, es fundamental que, para los estudios y el desarrollo del turismo, se tenga en cuenta el área de motivación del viaje. Así, los turistas pueden clasificarse fácilmente en términos demográficos, tipos de viajes, bienestar económico y muchos otros factores, pero, es difícil identificar por qué los turistas “hacen lo que hacen”.

Es por eso que los cuestionarios abiertos y cerrados aplicados hoy sobre los buscadores de turismo oscuro, revelan que el patrimonio es un factor clave de su motivación. Sin embargo, esto no significa entender qué es el patrimonio.

Otro problema adicional es la brecha entre lo que la gente hace y lo que realmente piensa, esto sucede simplemente porque no siempre estamos familiarizados con nuestras propias emociones; mientras que, en otros casos, esconden las intenciones reales en un intento de proteger nuestros intereses.

Desde estudiosos como Lennon, Dann, O’ Rourke y Pelton, hasta geógrafos y científicos como Minis o Juil, han dado sus puntos de vista acerca de los motivos que pueden mover a esas personas que deciden realizar tanatoturismo:

1.- Aprender lecciones del pasado y no repetirlas (Lennon, 1996).

2.- Buscar experiencias o tener unas “vacaciones en el infierno” (Dann, 1998).

3.- Tener un reto o cambiar la percepción de la mortalidad (O’Rourke, 1998; Pelton, 2003).

4.- Tener interés tanto por la historia como por el patrimonio que ha dejado, por la educación y los recuerdos del pasado y el sufrimiento producido (Minic’, 2012).

5.- Conservar tanto el patrimonio de un lugar o comunidad como la identidad de un colectivo (Yuill, 2003).

6.- Contribuir financieramente a la conservación de la historia de un lugar (Yuill, 2003).

7.- Necesidad de mirar cara a cara a la muerte (Stone y Sharpley, 2009).

8.- Satisfacer nuestra curiosidad (Moufakkir y Burns, 2012).

Los beneficios en lugares del tanatoturismo se proponen en el marco del modelo de motivación- experiencia- beneficio.

Errores en la interpretación

Para Tilden, un elemento clave en el turismo oscuro es la “actividad educativa que pretende revelar significados y relaciones a través del uso de objetos originales, por experiencia propia y por medios ilustrativos, en lugar de simplemente comunicar información”. Sin embargo, siempre existe el riesgo de una mala interpretación del producto de turismo oscuro.

Según Howard, puede haber tres tipos de errores en la interpretación aplicables al visitante:

1.- El visitante puede no interpretar los hechos como algo cruel o malvado, y se lo toma como una actividad turística más, por ello, una interpretación verídica y en ocasiones muy cruda de los acontecimientos, ayuda a la hora de concienciar al turista.

2.- Otro problema en la interpretación es que las narraciones o las historias del evento estén subyugados a una determinada ideología política, acabando con toda objetividad y evitando que el turista pueda hacer su propia interpretación de los hechos.

3.- Otro inconveniente similar es que la información esté basada en argumentos que no son reales, ya sea por conveniencia o por dar credibilidad a historias de dudosa veracidad y objetividad.

Comportamiento del visitante

En la visita a ciertos lugares, como los campos de concentración, es esencial que uno se comporte de una manera adecuada. Aunque esto parezca un apartado redundante, lamentablemente, la actitud de ciertos turistas es muy negativa. No es por ello raro encontrar carteles en determinados destinos de turismo oscuro que exigen explícitamente mantener una conducta respetuosa e incluso a veces un código de vestimenta adecuado.

Estas conductas son, sin embargo, atribuidas en su mayoría a los que podrían denominarse turistas oscuros “secundarios”; es decir, las personas que visitan el lugar como parte de un itinerario turístico general del lugar relevante y no porque estén especialmente interesados en ello.

Estar bien informado sobre lo ocurrido en el lugar en cuestión normalmente lleva consigo una conducta más respetuosa. Un ejemplo ocurre en Auschwitz con el fenómeno ”selfie”, los medios de comunicación se hicieron eco recientemente del comportamiento de determinados turistas que se echaban fotos posando sonrientes y con gestos irrespetuosos, para luego subirlas a las redes sociales. (NNM)