Qi Gong, una disciplina que conecta con la naturaleza para sanar el cuerpo

El Qi Gong es una disciplina que nace de la cultura China
El Qi GonG es una disciplina que respeta todo tipo de creencias y se centra en conectar el cuerpo y la mente.

Combatir el estrés, mejorar la fuerza, flexibilidad y controlar la respiración son varios de los beneficios para la salud física y emocional que ofrece la disciplina oriental denominada Qi Gong, que ya se puede practicar en Cuenca.

Apta para personas de cualquier edad y creencia espiritual, esta disciplina originaria de China llegó a Cuenca hace más de un año y ya cuenta con varios adeptos que han visto a este ejercicio como una forma de curar sus dolores y emociones.

La clase de 8:00 se realiza al aire libre con instructores en inglés y español. Foto Cortesía

Historia

La historia de esta disciplina se remonta a más de 6.000 años en la antigua China, donde maestros se dieron cuenta de que la energía de la naturaleza podía curar el cuerpo y escribieron textos con las técnicas para entender esta disciplina que ha pasado de generación en generación.

El Qi Gong llegó a Cuenca hace un año de la mano del maestro Perry Curtis, quien desde los siete años practica esta disciplina orientada por maestros asiáticos en su natal Estados Unidos.

En Vilcabamba, al sur de Loja, Perry encontró el lugar propicio para compartir su disciplina con extranjeros que habitan el lugar, pero el querer dar a conocer su conocimiento con ecuatorianos lo trajo a Cuenca, donde junto a Marco Mortato y Frida Strandberg imparten clases en su propia academia llamada Pampamisayoc, ubicada en las calles Mariscal Lamar y Octavio Cordero.

Beneficios para la salud

Junto a un gran espacio verde, que es utilizado para impartir clases, los miembros de esta organización cuentan su experiencia espiritual practicando Qi Gon.

Ellos han visto en su propia salud y en la de sus alumnos cómo los niveles de estrés, los dolores musculares, la ansiedad y la depresión son superados, gracias a la conexión y entendimiento de su cuerpo como uno solo con su mente.

Lucía Torres practica esta disciplina desde hace 7 meses. Ella llegó a este lugar por la recomendación de su sobrina y desde la primera clase quedó fascinada.

Ella cuenta que antes había practicado deportes como bailoterapia, pero lastimaba sus articulaciones, mientras que con el Qi Gong y sus movimientos suaves ha desarrollado en su cuerpo mayor flexibilidad y ha reducido sus niveles de estrés y de dolor muscular de manera considerable.

¿Cómo funciona la práctica?

El Qi Gong junta movimientos suaves con las manos y el cuerpo, se aprende a modular la respiración y conectarse con la naturaleza a través de canales propios del organismo.

El fuego, la madera, el metal, la tierra y el aire son elementos que se trabajan con diferentes posturas en esta técnica milenaria que ha pasado por varias generaciones.

¿Cómo es una clase?

Movimientos suaves y respiración controlado son la clave para liberar el estrés. Foto Cortesía

A las 8 de la mañana o a las 7 de la noche, cuencanos y extranjeros se reúnen en Pampamisayoc Qi Gong para conectar su cuerpo y alma con la naturaleza.

Mientras el instructor se para al frente de un cuarto rectangular adornado de varias imágenes que explican los beneficios de interactuar con la naturaleza, las personas se forman una junto a otra, atentas a escuchar las indicaciones del maestro.

Por lo general se empieza con ejercicios para aprender o mejorar la respiración, elemento clave para llegar al estado de relajación que el cuerpo necesita.

Tras una hora de ejercicios en la que los brazos, la espalda, la cadera y los pies trabajaron en movimientos suaves, el instructor guía la mente a través de su voz con indicaciones que centran al público en el instante y lo que está sucediendo.

Es ahí cuando los sonidos, como los de las manecillas del reloj que marcan cada segundo o las conversaciones de las personas en la calle, se vuelven perceptibles hasta el último detalle estimulando el sentido de la audición y llegando a un punto de total concentración.

Los músculos descontracturados, la mente despejada y una respiración más limpia son las sensaciones que quedan en el cuerpo al finalizar una clase de Qi Gong.

Invitación a participar

Frida invita al público cuencano a practicar Qi Gong y a mejorar su salud espiritual

“Todos quieren sentirse mejor con el cuerpo y sus emociones y con estas prácticas sencillas, adecuadas para cualquier persona, en cualquier condición se logra esto”.

Frida Strandberg

Marco dice que su pasión con esta práctica es porque él ha visto resultados en su salud y quiere que las personas también sientan lo mismo y puedan mejorar su estilo de vida.

La clase de prueba es gratis en Pampamisayoc y alternan clases al aire libre cada dos semanas en espacios públicos como el Parque de la Madre.

Para contactarse con ellos pueden hacerlo a través de su página de Facebook.

Perry, Marco Y Frida son los instructores de está disciplina que se imparte en inglés y español. Foto Cortesía

El Qi Gong es una disciplina relativamente nueva en Cuenca, sus instructores y alumnos concuerdan en que es una práctica que cura el cuerpo y libera la mente, si desea una alternativa diferente a los ejercicios tradicionales puede inclinarse a probar esta técnica que respeta la creencia de cada persona y está abierta para todo público.